Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Una mujer ante escombros en la isla griega de Cos el 22 de julio de 2017, al día siguiente de un terremoto que dejó dos muertos y casi 480 heridos, entre esta localidad griega y la turca Bodrum

(afp_tickers)

La isla griega de Cos intentaba volver a la normalidad este sábado, tras el potente terremoto que sufrió en la madrugada del viernes y que también afectó a la ciudad turística turca de Bodrum.

El temblor submarino, de una magnitud entre 6 y 6,7 grados, se produjo en un momento en que aún había bastante movimiento en las calles y provocó dos muertos y casi 480 heridos, 120 de ellos en Cos y casi 360 en Bodrum.

"Con toda la gente que había en las calles, que solo haya dos muertos es un milagro", declaró al diario Kathimerini el alcalde adjunto de la ciudad, David Yerasklis.

Este sábado había un ligero caos en el aeropuerto de la isla griega, destino de numerosos británicos y escandinavos. Muchos vuelos sufrían retrasos y el puerto principal de la isla, afectado por el sismo, seguía cerrado.

Las infraestructuras del resto de la isla están por lo general intactas, según las autoridades, y el tráfico marítimo fue redirigido al puerto de Kefalos, en el oeste de la isla.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, pidió no "dramatizar". "Crear un clima de exageración y de dramatización no ayudará a devolver la normalidad a la isla", declaró en un comunicado.

La mayoría de hoteles no se vieron afectados, aunque algunos habitantes de la isla pasaron la noche en tiendas de campaña o parques, y una parte de la ciudad seguía sin agua este sábado.

Deborah Kinnear, británica de 35 años, contó a la AFP por Twitter que su familia había intentado salir de la isla pero que, a falta de vuelos, habían decidido quedarse. "La última noche no fue tan mala. Esperamos que lo peor haya pasado", dijo.

No se registraron heridos entre los 800 migrantes y refugiados presentes en la isla, situada a una veintena de kilómetros de las costas turcas y una de las principales puertas a Europa.

Varios monumentos arqueológicos o medievales están cerrados hasta nueva orden.

En Bodrum, en Turquía, donde no hubo muertos, las autoridades indicaron que muchos de los 360 heridos registrados sufrieron daños al intentar huir por las ventanas al creer que sus edificios podían derrumbarse.

Los sismos son frecuentes en Grecia y a lo largo de las costas occidentales de Turquía.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP