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El presidente de Samarco, Ricardo Vescovi, ofrece una rueda de prensa en Mariana, en el estado brasileño de Minas Gerais, el 11 de noviembre de 2015, para hablar del alud de desechos mineros

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La justicia brasileña determinó que la minera Samarco deposite 257 millones de dólares o presente bienes por ese valor como garantía para reparar los daños causados por el alud de residuos mineros y barro que sepultó un pueblo en Brasil y contaminó la cuenca del segundo mayor río del país.

"La empresa deberá depositar, en juicio, 1.000 millones de reales [257 millones de dólares al cambio actual, ndlr] o presentar un bien que tenga liquidez, en ese valor, como caución para garantizar la reparación de los daños", anunció el lunes el Tribunal de Justicia del estado de Minas Gerais, donde ocurrió la tragedia.

El magistrado Michel Curi Silva decidió igualmente que Samarco -propiedad a partes iguales de la brasileña Vale y la anglo-australiana BHP Billiton- se responsabilice de vigilar la calidad del agua del Rio Doce, así como del abastecimiento de nueve ciudades del estado de Minas Gerais que quedaron sin suministro de agua tras el desastre.

"El juez también determinó que sean depositados, en juicio, 50 millones de reales [unos 12 millones de dólares] teniendo en cuenta los gastos de emergencia ya realizados por el Estado de Minas Gerais" y otros organismos regionales, informó el tribunal.

Samarco tendrá entre cinco y diez días para cumplir con la decisión judicial o, de lo contrario, abonar una multa diaria de un millón de reales (unos 257.000 dólares).

También el lunes, el Gobierno de Brasil presentó una demanda judicial contra Samarco y sus propietarios por 5.200 millones de dólares para indemnizar a las víctimas y recuperar la cuenca del río Doce, tal y como había anunciado a final de la semana pasada. "La acción irresponsable de unas empresas provocó el mayor desastre ambiental de la historia de Brasil, en la gran cuenca hidrográfica del Río Doce", afirmó la presidenta Dilma Rousseff el lunes en la conferencia del clima en París (COP21).

La minera brasileña ya se había comprometido hace dos semanas con el Ministerio Público a abonar al menos 1.000 millones de reales para reparar los daños originados por los 50 millones de m3 de fango y residuos de la extracción de hierro que recorrieron parte del sureste de Brasil después de la ruptura de uno de sus diques el 5 de noviembre. El colapso de este depósito desató un tsunami de fango y desechos mineros que sepultó al pueblo de Bento Rodrigues, con un saldo de 13 muertos y una decena de desaparecidos.

La ONU asegura que los residuos, que han recorrido más 650 kilómetros hasta el océano Atlántico a través del Río Doce, contaminando el agua y matando a su paso la vegetación y la fauna nativas, son tóxicos, aunque Vale lo niega.

AFP