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Vista general de la renovada Corte Suprema del Reino Unido el 16 de octubre de 2009 en Londres

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La Corte Suprema británica, la instancia judicial más alta del país, rechazó este miércoles la apertura de una investigación oficial sobre la matanza de trabajadores de una plantación de caucho de Malasia por tropas británicas en 1948.

La decisión deja sin opciones a las familias de esos trabajadores, que argumentaban que Londres tenía la responsabilidad de llevar a cabo una investigación independiente en cumplimiento de la Convención Europea de Derechos Humanos, aunque el tratado se firmó más tarde, algo que los jueces rechazaron.

El 12 de diciembre de 1948 se produjo lo que luego se conoció como la 'matanza de Batang Kali', cuando un grupo de soldados británicos rodearon la plantación de Sungai Rimoh en Batang Kali, Malasia, y mataron a 24 empleados antes de quemar el pueblo.

Los hechos tuvieron lugar en una época conocida como 'la emergencia malaya', cuando tropas de la Commonwealth lucharon contra una revuelta comunista en la colonia británica.

La decisión de la Corte Suprema se esperaba porque hubiera influido en casos similares, denunciados por ejemplo en la provincia británica de Irlanda del Norte en los llamados años de plomo.

Asimismo, el caso arrojó luz sobre el pasado imperial británico, como ocurrió con la reciente decisión de compensar a las víctimas de la brutal represión del movimiento rebelde Mau Mau en Kenia entre 1952 y 1960, que se saldó con la muerte de más de 10.000 personas y el encarcelamiento en condiciones terribles de otros tantos, entre ellos el abuelo del presidente estadounidense, Barack Obama.

En el caso de la matanza de Malasia, las autoridades coloniales de la época ocultaron el caso y fue olvidado hasta 1970, cuando un diario británico publicó una investigación en la que los soldados implicados admitieron haber matado a sangre fría a los trabajadores.

AFP