La respuesta no tardó en llegar. Tres días después de anunciar represalias contra el apoyo de Estados Unidos a Hong Kong, China sancionó este lunes a la Marina y a varias asociaciones estadounidenses.

El gobierno chino no se anduvo con paños calientes el jueves cuando calificó de "abominación absoluta" una ley promulgada por el presidente estadounidense Donald Trump para apoyar a los manifestantes prodemocracia de Hong Kong, que llevan seis meses desafiando al régimen comunista.

La administración china considera que Washington está manipulando a escondidas a los "alborotadores" hongkoneses y que es responsable del aumento de la violencia en la metrópolis del sur del país.

Sin prolongar la incógnita, China anunció este lunes la suspensión inmediata de las escalas de los navíos de guerra estadounidenses en la excolonia británica, que le fue retrocedida en 1997.

Desde entonces, los buques estadounidenses solían atracar en Hong Kong para que los marinos pudieran "recobrar fuerzas" en el territorio autónomo chino.

El gobierno chino, que ejerce su autoridad sobre Hong Kong en materia militar, "suspenderá el estudio de las peticiones de visita de recuperación de los navíos de guerra estadounidenses, desde hoy", anunció a la prensa la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying.

El pasado agosto, Pekín ya bloqueó dos visitas de buques estadounidenses, según la Marina estadounidense. La última visita de la US Navy, la del "Blue Ridge", se remonta a abril, antes de que estallaran las protestas en Hong Kong.

"Operativamente, desde un punto de vista militar, esto no cambia gran cosa para Estados Unidos", declaró a la AFP Michael Raska, especialista en cuestiones de defensa de la Universidad tecnológica de Nanyang de Singapur.

Políticamente, la decisión de Pekín da muestras de que "la tensión entre China y Estados Unidos seguirá aumentando", predijo.

Para el experto Michael Cole, del Global Taiwan Institute de Taipéi, la medida "es, ante todo, un símbolo" pero ilustra "la escalada de represalias que envenena la relación" entre ambas potencias.

- Oenegés sancionadas -

Además, el gobierno chino impondrá "sanciones a las oenegés que se comportaron mal" en Hong Kong, anunció Hua, aunque no dio más detalles.

Entre estas asociaciones, figuran organizaciones estadounidenses activas en el ámbito de los derechos humanos, como Human Rights Watch y Freedom House.

La semana pasada, el gobierno chino anunció que tomaría medidas represalias ante la "ley de 2019 sobre derechos humanos y democracia en Hong Kong", rubricada por el presidente estadounidense.

El texto amenaza con suspender el estatus económico especial que Washington da a la excolonia británica si no se respetan los derechos de los manifestantes.

Donald Trump también aprobó una medida para prohibir la venta de material destinado a reprimir manifestaciones a la policía de Hong Kong.

Pekín considera ambos textos como una injerencia en sus asuntos internos.

Al diferendo sobre Hong Kong se añade la guerra comercial y tecnológica en que se hallan enfrentados ambos países desde hace año y medio.

Pero, de momento, Pekín se abstuvo de mezclar ambos asuntos y suspender las negociaciones, que en la actualidad tratan sobre un "acuerdo preliminar" en el ámbito comercial.

Si no se alcanzara un acuerdo, podrían aprobarse nuevas subidas de aranceles mutuas a partir del 15 de diciembre.

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