Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un hombre pasea por el mercado callejero de Yebel, ciudad al sur de Bulgaria con una fuerte población de origen turco, el pasado 3 de abril

(afp_tickers)

"¡Con tal de que no cierren la frontera...!", dice Bahri Ömer, miembro de la comunidad turca de Yebel, en el sur de Bulgaria, a pocos días del referéndum del 16 de abril en Turquía, que hace temer un aumento de las tensiones entre los dos países.

Es día de mercado bajo los minaretes de esta ciudad con una fuerte población de origen turco y la mayoría de los binacionales tienen previsto participar en la consulta.

Los turcos de Bulgaria, comunidad de unas 700.000 personas establecida en el país desde la época de la dominación otomana en los Balcanes, representan el 10% de la población nacional, un récord en un miembro de la Unión Europea (UE).

Si algo preocupa a esta minoría, no es tanto las implicaciones de la consulta en Turquía -el reforzamiento de los poderes del presidente Recep Tayyip Erdogan- como el potencial impacto que la votación tendrá en su vida cotidiana.

"¡Con tal de que no cierren la frontera...! Porque nosotros salimos y entramos todo el tiempo, entre nuestra casa en Bulgaria y nuestra casa en Turquía", explica mientras pasea entre los puestos Bahri Ömer, un búlgaro-turco de 59 años.

En efecto, antes de las elecciones legislativas del 26 de marzo en Bulgaria, los nacionalistas de ese país bloquearon la frontera turca para impedir que los binacionales que vivían en Turquía acudieran a votar, acusando a Erdogan de que querer influir en los comicios.

Agrupados en la coalición Patriotas Unidos, quedaron terceros en las elecciones y se encuentran en negociaciones con el vencedor, el ex primer ministro Boiko Borissov, para formar coalición de gobierno, lo que hace temer una escalada de la tensión entre Sofía y Ankara.

"La gente tiene miedo, han sufrido corrientes de asimilacionismo y de expulsiones" a lo largo de todo el siglo XX, explica el alcalde de Yebel, Bahri Recep Ömer.

La herida sigue abierta en esta localidad de 3.500 habitantes que desde el fondo de los montes Ródope simboliza la resistencia turca a la política de asimilación forzada que implantó el régimen comunista en los años 80.

Desde 1989, las relaciones se han normalizado: varias líneas regulares de autobuses aseguran el trayecto entre ambos países, el turismo florece y muchas familias turcas se reparten entre ambos lados de la frontera.

Pero ante el repunte de los nacionalistas, "¿cómo descartar que se repita una política similar?", se pregunta el alcalde de Yebel, evocando "signos preocupantes" que amenazan a los turcos de Bulgaria.

- 'Sultanato' otomano-

En el seno de la comunidad turca, cuya notoria unidad se ha resquebrajado por primera vez, algunos no dudan en acusar abiertamente a Erdogan de contribuir a la degradación de los vínculos entre ambos países.

Es el caso de Ahmed Dogan, líder histórico del principal partido turco búlgaro MDL, que lo ha criticado por llevar a cabo una política "amenazadora hacia sus vecinos". Dogan califica el referéndum del 16 de abril de "amenaza para la democracia" y cree que trata de restablecer el "sultanato" otomano.

Estos ataques poco habituales llegan tras la creación de un nuevo partido turco en Bulgaria apadrinado por Ankara, Dost, que Sofía ha interpretado como un intento de injerencia en la vida política nacional.

Aunque Dost solo obtuvo el 2,9% de los votos en las legislativas -para entrar en el parlamento se requiere al menos un 4%-, en la región de Karyali, donde se encuentra Yebel, cosechó un apoyo del 22%.

"Todo lo que queremos es tener relaciones normales con Turquía, una potencia económica que puede invertir en nuestras regiones pobres", alega el edil.

La tasa de aprobación hacia Turquía entre los musulmanes búlgaros ha subido y se sitúa en el 68%, mientras que la de Erdogan alcanza el 49%, según una encuesta de la Universidad NBU de Sofía.

Evguenia Ivanova, coordinadora del estudio, cree que el aumento de la popularidad de Turquía se explica por el hecho de que "los musulmanes, preocupados por el avance del nacionalismo" búlgaro, "cuentan" in fine con la ayuda de Ankara.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP