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Una persona trabaja con un ordenador en la localidad china de Dongguan, el 14 de septiembre de 2016

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China empezará a aplicar el jueves una nueva ley sobre ciberseguridad que refuerza todavía más su 'Gran Muralla' virtual, una medida que preocupa a las compañías extranjeras que hacen negocios en la segunda economía mundial.

La ley, adoptada en noviembre, tiene el objetivo de proteger las redes chinas y la información de los usuarios, en un contexto de nuevas amenazas como el reciente ciberataque mundial del 'ransomware' WannaCry, un programa que toma el control de los datos de un ordenador y pide un rescate para devolverlos.

Sin embargo, varias compañías extranjeras han pedido al Gobierno chino que posponga la aplicación de la ley porque temen el efecto de algunas disposiciones poco claras sobre el almacenamiento en la nube ('cloud') o el tratamiento de datos personales.

A mediados de mayo, el director de la administración china de ciberseguridad (CAC), Zhao Zeliang, reunió a 200 representantes de empresas y asociaciones profesionales locales y extranjeras en la sede de su organismo en Pekín.

La discusión se centró en las normas de transferencia de datos personales al extranjero, indicaron a la AFP algunos de los participantes, y se retiraron algunas disposiciones polémicas.

En un nuevo documento consultado por la AFP no aparece, por ejemplo, una disposición que obligaba a las empresas a conservar en China los datos personales de sus clientes.

Según un participante en la reunión que no quiso identificarse, las autoridades chinas "no están preparadas" para aplicar la ley y "es muy improbable" que haya cambios en la legislación que se aplicará a partir del 1 de junio.

China ya vigila estrictamente internet y bloquea las webs que considera políticamente sensibles, un sistema conocido como 'The great firewall' ('El gran cortafuegos'), que sin embargo no impidió que universidades o estaciones de servicio chinas se vieran afectadas por el WannaCry.

La nueve ley prohíbe la publicación en internet de contenido que atente contra el "honor nacional", que afecte al "orden económico o social" o que tenga el objetivo de "derrocar el sistema socialista", es decir, el Partido Comunista que está en el poder.

Según Paul Triolo, un especialista de ciberseguridad de la consultora estadounidense Eurasia Group, China pondrá probablemente "nuevos obstáculos para cumplir (con la ley) y para las actividades" de compañías que se dedican al 'cloud computing', un sector en el que China quiere promover a sus propias compañías.

En consecuencia, "las compañías con competidores bien conectados políticamente podrían tener mejores resultados en inspecciones sobre ciberseguridad", escribió Triolo en una nota.

La cámara de comercio de la Unión Europea (UE) en China, junto a otras organizaciones, pidió a Pekín que posponga "la aplicación de la ley o de sus artículos más relevantes, porque impondrá "obligaciones sustanciales de conformidad en la industria", señaló un comunicado publicado la semana pasada.

"Es muy complicado para nuestras empresas prepararse (...) porque muchos elementos de la ley son poco claros", lamentó por su parte Jake Parker, vicepresidente para China del US-China Business Council.

"Las empresas no tiene información suficiente para poder elaborar prácticas internas de conformidad" con la ley, aseguró.

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