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Combatientes del Ejército Libre Sirio monitorizan el área durante las batallas contra los yihadistas del grupo EI, cerca del pueblo de Qabasin, en la ciudad siria de Al Bab, el 8 de enero de 2017

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Turquía, que intenta tomar la ciudad siria de Al Bab, en manos de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) a pesar de importantes pérdidas, se enfrenta al mayor desafío de su intervención militar en Siria.

La ambiciosa operación 'Escudo del Eufrates', que busca dar apoyo a los rebeldes sirios, comenzó rápidamente y con mucho ruido a finales de agosto cuando se desalojó a los yihadistas del grupo EI de diferentes localidades del norte de Siria, entre ella Jarablus.

Al menos 48 soldados turcos murieron en esta operación, la mayoría en la batalla iniciada el 10 de diciembre para recuperar la ciudad de Al Bab, según un registro de AFP.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró este viernes que Turquía "terminará su trabajo" en Al Bab, precisando que después no sería necesario avanzar aún más sus posiciones en el territorio sirio.

Ankara, que se queja regularmente de la falta de apoyo de sus aliados de la OTAN, tiene desde hace poco el respaldo de su nuevo aliado: Rusia.

Sin embargo, las segundas Fuerzas Armadas más importantes de la OTAN deben hacer frente a esta operación en Siria con una estructura de mando debilitada por las purgas de Erdogan tras el golpe de Estado fallido del 15 de julio.

Tras el golpe fallido unos 6.000 militares fueron detenidos, así como unos 168 generales, casi la mitad del mando de las fuerzas.

Y la purga no terminó. La semana pasada, varios militares citados por la justicia no pudieron comparecer en los tribunales ya que se encontraban en el frente, en Al Bab.

"Los rebeldes con los que combate Turquía están mal entrenados y se mostraron, durante años, incapaces de conquistar o preservar territorio", afirmó Aaron Stein, del centro Rafic Hariri para Medio Oriente, lamentando la "falta de recursos" de la operación lanzada por Ankara.

- 'Lodazal sirio' -

Jarablus se encuentra muy cerca de la frontera turca, pero Al Bab está a 25 km, por lo que es lógicamente más complicada tomarla. Faruk Logoglu, exembajador turco en Estados Unidos, afirmó que el problema de la campaña turca radica en "la falta de objetivos finales y de estrategia de repliegue".

"El objetivo anunciado es superior a lo que se puede lograr", explicó a la AFP. "El lodazal sirio amenaza con arrastrar aún más a Turquía" en el conflicto.

En diciembre, el grupo EI afirmó haber quemado vivos a dos soldados turcos, lo que nunca fue confirmado por Ankara. En cambio, los cuerpos de dos soldados turcos secuestrados por los yihadistas fueron repatriados a Turquía en enero.

"Ankara lanzó su operación para tomar Al Bab sin asegurarse una cooperación concreta con EEUU. Esta vez Turquía avanza sola", explicó a la AFP Soner Cagaptay, analista del Washington Institute. "Esto atrasó naturalmente la operación. Es por ello que Ankara se aseguró el apoyo aéreo ruso", aseguró.

En noviembre, el Pentágono afirmó que la coalición internacional que lidera EEUU no apoyaba la operación en Al Bab porque fue decidida "independientemente" por Turquía. Esto llevó a Ankara a mirar hacia Moscú, aunque las dos potencias apoyen a dos partes opuestas del conflicto sirio.

Turquía y Rusia negociaron un alto el fuego en Siria, que entró en vigor el 30 de diciembre, e intensificaron su cooperación desde entonces, en particular en Astaná.

El 12 de enero Ankara y Moscú firmaron un acuerdo que especificó los mecanismos para "coordinar" los bombardeos contra los "objetivos terroristas" y lanzaron seis días después bombardeos contra el grupo EI en Al Bab.

También en enero la coalición liderada por Washington llevó a cabo cuatro bombardeos cerca de Al Bab. Turquía espera ahora una cooperación reforzada con la nueva administración estadounidense.

Al intervenir en Siria, Turquía quiere impedir que se instale en su frontera una región controlada por las milicias kurdas apoyadas por EEUU.

Los últimos bombardeos turcos en Al Bab el jueves dejaron al menos 10 civiles muertos, señaló el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una situación que, denuncia la organización, se repite con la intervención militar de Turquía.

AFP