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Un convoy de ayuda humanitaria en Damasco va hacia las ciudades de Madaya y Zabadani, controladas por los rebeldes, y a Fua y Kefraya, en manos del régimen, el 25 de septiembre de 2016

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Un alto responsable de Naciones Unidas lanzó este martes un llamado a los beligerantes de la guerra en Siria para que dejen entrar ayuda humanitaria en las localidades sitiadas, bajo peligro de una "catástrofe inminente".

Unas 60.000 personas están en gran peligro en Zabadani, Madaya, Fua y Kefraya, advirtió el coordinador humanitario de la ONU en Siria, Ali al Zaatari.

Zabadani y Madaya, en la provincia de Damasco, están sitiadas por las tropas del Gobierno sirio y sus aliados.

Fua y Kefraya, ciudades chiíes favorables al Gobierno en la provincia de Idleb, están rodeadas por los rebeldes.

Unos "60.000 inocentes están atrapados por la violencia cotidiana y la precariedad, afectados por la malnutrición y la ausencia de servicios médicos", denunció Al Zaatari.

"La situación va a conducir a una catástrofe humanitaria", dijo Al Zaatari.

"El principio de dejar entrar la ayuda humanitaria para los civiles en total libertad debe ser respetado", agregó el responsable de la ONU.

La última vez que esas cuatro ciudades recibieron ayuda humanitaria fue en noviembre de 2016.

"Debemos actuar ahora, la gente no puede esperar más", dijo Al Zaatari.

Según la ONU, 600.000 personas viven en zonas sitiadas y 4,12 millones en zonas de difícil acceso.

-Una "línea de seguridad"-

Por su parte, las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes apoyados por Turquía acordaron crear una "línea de seguridad" en Al Bab para evitar enfrentamientos entre ellos en su objetivo común de desalojar a los yihadistas de la ciudad, publicó este martes un periódico turco.

Al Bab, situada en la provincia de Alepo, está actualmente rodeada por un lado por los rebeldes sirios, apoyados por el ejército turco, y por otro por las fuerzas del régimen de Bashar Al Asad.

Para evitar enfrentamientos se creó esta "línea de seguridad" de una longitud de entre 500 y 1.000 metros, según el diario Hürriyet, que asegura que en su intento para recuperar la ciudad de manos del EI las fuerzas rivales se comunican de vez en cuando para prevenir incidentes.

En agosto, Turquía lanzó la operación 'Escudo del Éufrates' para expulsar del norte de Siria al grupo yihadista EI y a las milicias kurdas apoyadas por EEUU en su lucha contra los yihadistas pero que Turquía califica de "terroristas".

Los rebeldes apoyados por Turquía ya controlan el 40% de la ciudad, según Hürriyet.

Turquía ha tenido una posición inicial muy contraria a Asad aunque posteriormente la moderó debido al acercamiento entre Ankara y Moscú, aliado del régimen de Damasco.

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