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Cascos azules de la misión de la ONU en el Congo (Minusco), el 8 de noviembre de 2016 en Goma

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El Consejo de Seguridad de la ONU votará por unanimidad el viernes reducir en un 7% el contingente de militares y policías de su misión de paz en República Democrática del Congo (RDC).

El gigante de África Central se encuentra inmerso en el caos político y la corrupción, y está bajo presión para organizar elecciones este año mientras se suceden los combates entre facciones armadas.

La situación es tan preocupante que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió hace poco al Consejo enviar más de 300 policías suplementarios.

Pero Estados miembros, y sobre todo el gobierno estadounidense de Donald Trump, han manifestado su voluntad de recortar su contribución a los fondos de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

La embajadora de Washington ante la ONU, Nikki Haley, dijo que se eliminarán 3.600 puestos de los 19.815 actualmente permitidos en el terreno, aunque 3.100 de esos puestos no están cubiertos.

Por lo que, en la práctica, el recorte real será de 500 militares. La parte policial permanece sin cambios

"Hay que mirar el lado político de las misiones de paz", dijo Haley. "Estamos intentando llevar ayuda a la gente, pero el gobierno no nos deja. Sumar más tropas no va a cambiar esa situación", añadió.

"Lo único que hacemos es reducir en 500 el número de soldados", insistió.

Francia advirtió que la reducción podría comprometer el pequeño progreso logrado para estabilizar el país africano. Sin embargo, el embajador francés ante la ONU se dijo satisfecho con el proyecto de resolución de reducción.

- EEUU quiere revisar las misiones de paz -

Nikki Haley dijo el miércoles que el próximo mes, durante su presidencia del Consejo de Seguridad, iniciará una revisión de la fuerzas de paz.

"Regresaremos a los principios y haremos fuertes cuestionamientos", dijo al Council of Foreign Relations, un grupo de estudio y análisis de Nueva York.

"¿Cuál fue la intención original de la misión?, ¿la misión ha conseguido sus objetivos?, ¿tenemos un plan de salida? ¿Hay ahí alguna responsabilidad?".

"La falta de este tipo de evaluación básica en las misiones de la ONU es escandalosa".

En tanto, la situación en el terreno en la República Democrática del Congo es tensa.

El último día de 2016, el gobierno y la oposición firmaron un acuerdo para organizar la gestión de la transición tras el fin del mandato del presidente, Joseph Kabila, el 20 de diciembre y la elección de su sucesor.

Pese a la presión internacional, el acuerdo no ha sido implementado en su totalidad y una coalición opositora llamó a un paro general de protesta para el lunes.

Kabila tomó en 2001 el poder en este país asolado por la guerra en reemplazó de su padre asesinado.

Su negativa a permitir las elecciones el año pasado llevó a fuertes protesta que provocaron la muerte de al menos 17 personas.

El acuerdo, que se cerró tras negociaciones con la mediación de los influyentes obispos de la iglesia católica, autorizó a Kabila a seguir al frente del país hasta finales de 2017 a cambio de la creación de un Consejo Nacional de Transición y el nombramiento de un primer ministro.

Pero las conversaciones para implementare el acuerdo parecen haberse roto y la violencia se ha extendido.

La semana pasada, 39 policías fueron asesinados por rebeldes en una emboscada en la remota región de Kasai.

En un incidente por separado, dos contratistas extranjeros de la ONU, un estadounidense y una sueca, fueron asesinados en la misma región.

El martes las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Unión Africana llamaron a la coalición opositora a nombrar un primer ministro como se había acordado en diciembre.

"Un paso de este tipo ayudaría al proceso de estabilización del país, la restauración del orden público (...) y a mantener la fecha de las elecciones", dijeron.

La coalición de oposición fue formada alrededor de Etienne Tshisekedi, un viejo enemigo de los regímenes de Kinshasa, quien murió en Bruselas en febrero pasado, a los 84 años.

AFP