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El ex primer ministro francés François Fillon, candidato de la derecha para las presidenciales francesas, con su esposa, Penelope, en su vehículo el 18 de noviembre de 2012 en Sable-sur-Sarthe, en el noroeste de Francia

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Los socialistas franceses eligen el domingo a su aspirante a las elecciones presidenciales de abril, en una votación eclipsada por la polémica del presunto empleo ficticio de la esposa del candidato de la derecha François Fillon.

El ex primer ministro Manuel Valls y su efímero exministro de Educación Benoît Hamon, que parte como favorito, se disputarán el domingo en la segunda vuelta de las primarias socialistas la nominación.

Sin embargo, estos comicios internos se han visto opacados por una polémica en la que se encuentra inmerso el candidato conservador a la presidencia de Francia, François Fillon, anunciado hasta ahora como el favorito para llegar al Elíseo.

La justicia francesa abrió el miércoles una investigación por "desvío de fondos públicos" después de que el semanario Le Canard Enchaîné revelara que su esposa, Penelope Fillon, cobró entre 1998 y 2012 un sueldo como asistente parlamentaria de su marido por un total de cerca de 500.000 euros (538.000 dólares).

Esta práctica es legal en Francia, siempre que la persona en cuestión realice una función concreta, pero el semanario alega que no existen registros de actividades de la mujer del candidato conservador, que hasta ahora se presentaba como ama de casa.

Un sondeo publicado el viernes reveló que Fillon, quien derrotó al expresidente Nicolas Sarkozy en las primarias que la derecha celebró hace dos meses, ha perdido fuelle tras estas acusaciones.

Apenas un 38% de los encuestados declaran ahora tener una "buena opinión" del ex primer ministro conservador, una caída de cuatro puntos en relación a un sondeo publicado el 8 de enero y 16 puntos menos que en noviembre, según una encuesta de Odoxa.

Además de este empleo como asesora parlamentaria, la publicación también reveló que Penelope Fillon trabajó entre mayo de 2012 y diciembre de 2013 en la revista literaria Revue des deux mondes, propiedad de un amigo de Fillon. Cobraba por ese otro trabajo unos 5.000 euros mensuales.

El antiguo director de la revista, Michel Crépu, fue interrogado el viernes por la justicia. Crépu había declarado esta semana que nunca vio a Penelope Fillon en las oficinas de la revista, aunque esta última había firmado "dos o quizás tres notas de lecturas".

- Hamon favorito -

Las elecciones presidenciales de Francia, que por el momento se anuncian como un duelo entre Fillon y la ultraderechista Marine Le Pen, despiertan inquietud en Europa, tras la inesperada victoria del Brexit en Reino Unido y de Donald Trump en Estados Unidos.

En este contexto, los socialistas, profundamente debilitados tras la impopular gestión del aún presidente François Hollande, deben optar entre dos facciones, una descrita como "utopista" y la otra como "hiperrealista".

Benoît Hamon, del ala izquierda del PS, se impuso en la primera ronda de las primarias con 36,1% de los votos, más de cuatro puntos por encima de Manuel Valls, quien implementó durante más de dos años las cuestionadas reformas de Hollande.

Hamon logró imponerse con propuestas innovadoras, como la creación de una renta básica universal que asignaría a todos los franceses un ingreso de 750 euros mensuales sin condiciones.

Pese a sus malos resultados, Valls, para quien "nada está escrito", llamó a los electores a votar por la izquierda "responsable" que no hace "promesas irrealizables".

François Hollande, hundido en los sondeos, renunció a principios de diciembre a lanzarse a un segundo mandato, consciente de los riesgos que su candidatura supondría para la izquierda.

No obstante, según los sondeos, ni Hamon ni Valls pasarían el 23 de abril a la segunda vuelta de las presidenciales. Ambos serían superados por Fillon y Le Pen, pero también por el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon y el exministro estrella de Hollande, Emmanuel Macron, que lanzaron sus candidaturas de forma independiente.

AFP