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La política se impone con Snowden en el Web Summit, la gran cita de la tecnología

Una conferencia de la Web Summit de Lisboa del año pasado, el 6 de noviembre de 2018 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 04 noviembre 2019 - 07:41
(AFP)

Reinventar la moneda, el automóvil, la medicina o la vivienda son algunas de las ideas de los gigantes digitales y de las empresas emergentes que compiten en la Web Summit que comenzó este lunes por la noche en Lisboa, esta vez de marcado carácter político.

Los debates comenzaron con una videoconferencia desde Rusia de Edward Snowden, exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA).

Snowden marcó el tono al advertir sobre la "concentración de poder" que emana de la colaboración entre poderes públicos y grandes plataformas digitales.

"Si se crea un poder implacable, ¿cómo se controla ese poder cuando es empleado contra la población?", lanzó, en un momento en el que Estados Unidos exhortó a los gigantes tecnológicos a buscar una "solución técnica" para garantizar que las fuerzas de seguridad puedan tener acceso a los datos cifrados en caso de crímenes graves.

El exanalista estadounidense acaba de publicar un libro en el que relata las razones que lo llevaron en 2013 a transmitir decenas de miles de documentos secretos a varios medios, revelando de paso la existencia de un sistema de vigilancia mundial de las comunicaciones y de internet.

También el gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, vetado en Estados Unidos que lo acusa de espionaje, está presente en Lisboa. El líder de la nueva generación de redes móviles y el segundo fabricante mundial de smartphones envió al dirigente Guo Ping en busca de apoyo del mundo tecnológico.

- Llamamientos a regular -

Para alentar a los desarrolladores a unirse a su plataforma Huawei Mobile Services (HMS), que debe remplazar a los servicios estadounidenses a los que la firma ya no tiene acceso, Ping anunció en la sala principal del Web Summit varias inversiones, incluido un programa de 1.500 millones de dólares de cinco años dedicado a ofrecerles formación.

La edición de 2019 de esta cumbre mundial de tecnología reunirá, como el año pasado, a 70.000 participantes que intercambiarán ideas. Habrá cientos de conferencias que abarcarán temas tan dispares como la movilidad, las aplicaciones médicas, la robótica, las criptomonedas, la publicidad y los medios de comunicación o la conquista espacial.

Pero este año, las nuevas tecnologías también se han convertido en parte de la guerra comercial entre China y Estados Unidos y están acusadas de amenazar el sistema monetario y, por lo tanto, la soberanía de los Estados, o de conducir a la radicalización de la opinión pública.

Además se han multiplicado los llamamientos a imponer impuestos, regular, y hasta desmantelar, a los gigantes del sector.

"La tecnología se ha vuelto hiperpolítica", declaró a la AFP el irlandés Paddy Cosgrave, fundador y director de la Web Summit.

- La voz de la administración Trump -

El jueves, la comisaria europea Margrethe Vestager, quien el año pasado defendió en Lisboa la imposición de impuestos a los gigantes de la economía digital a escala continental, tendrá el jueves la última palabra.

"Margrethe Vestager es increíblemente popular (..) porque intenta crear condiciones equitativas para los innovadores", opinó Cosgrave tras describirla como "la persona más importante de la tecnología".

Conocida por su intransigencia con los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), a los que impuso multas, la danesa fue renovada este año en su cargo de Comisaria de Competencia y además obtuvo la cartera de Digital y la vicepresidencia de la Comisión.

Vestager hablará justo después de Michael Kratsios, encargado de política tecnológica en la Casa Blanca. Este será la voz de la administración de Donald Trump, a la vez crítica con los GAFA pero hostil a su desmantelamiento y a los planes de gravar sus ganancias en el extranjero.

Un tema que abordará asimismo Pascal Saint-Amans, director del Centro de Política y Administración Tributaria de la OCDE, que está trabajando en un proyecto para imponer impuestos a los gigantes digitales y a multinacionales.

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