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El primer ministro japonés, Shinzo Abe, estrechando la mano de la presidenta surcoreana, Park Geun-Hye, antes de reunirse en la presidencial Casa Azul, en Seúl el 2 de noviembre de 2015

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La presidenta surcoreana, Park Geun-Hye, recibió este lunes en Seúl al primer ministro japonés, Shinzo Abe, en una cumbre bilateral inédita que busca apaciguar las relaciones entre ambos aliados claves de Washington.

Varias disputas históricas y territoriales oponen a Seúl y Tokio, lo que contraria a la Casa Blanca, que preferiría ver a sus dos aliados militares concertarse parar responder a las ambiciones chinas en la región.

El lunes, la mandataria recibió a Abe en la Casa Azul, la presidencia surcoreana, en donde ambos dirigentes se dieron la mano y sonrieron. Una evolución en comparación a otros encuentros menos calurosos entre ambos dirigentes en precedentes eventos multilaterales.

Es poco probable que Corea del Sur y Japón resuelvan el lunes todos los temas conflictivos, pero la celebración de esta cumbre es de por si un símbolo fuerte.

"Hay que recordar que es la primera cumbre entre ambos países desde cerca de cuatro años, así que no hay que tener expectativas muy altas", dijo a AFP el politólogo Hong Hyun-Ik, del Instituto Sejong de Seúl.

"Lo importante es crear un canal normal de diálogo para que luego se den conversaciones y una coordinación más técnica", explicó.

Corea del Sur acusa a Tokio de no hacerse responsable del trato del imperio japonés a coreanos en tiempo de guerra. Abe ha expresado arrepentimiento, pero no ha pedido excusas oficialmente por el pasado militarista de Japón.

Ambos vecinos tienen también un diferendo sobre la soberanía de islas en el mar de Japón, que Corea llama las islas Dokdo y Japón Takeshima. Estas islas están controladas por Corea del Sur, pero Tokio las reivindica.

AFP