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La reunión será la primera para la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, tras su agridulce victoria en las legislativas en Alemania, que certificaron el auge de la ultraderecha y la abocan a aliarse con los liberales, reticentes a reforzar Europa

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Los mandatarios de la Unión Europea buscan plasmar el viernes su apuesta por un futuro digital, si bien la realidad política actual, con el Brexit y el auge de la ultraderecha en Alemania, podría convertirse en la invitada inesperada de la cumbre.

"Los dirigentes son libres de hablar de lo que ellos quieran", estimó una alta fuente europea, en referencia especialmente a la cena prevista la víspera, cuyo objetivo, según el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, es mantener un "diálogo abierto, franco e informal" sobre los retos actuales y futuros del bloque.

El momento es el idóneo. Pasadas las cruciales elecciones en Francia y Alemania, que paralizaron durante meses los debates en la UE, los líderes europeos ya empezaron a expresar su visión para el futuro del bloque, como el titular de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, o el presidente francés, Emmanuel Macron.

Este último debería ser el primero en tomar la palabra durante la cena, después de desgranar en un largo discurso el martes sus propuestas para una UE con "varias velocidades" de integración: creación de una fuerza militar europea o una mayor gobernanza en la zona euro, con un Parlamento, ministro y presupuesto propios.

Su discurso fue celebrado en Bruselas como un apoyo al trabajo de las instituciones comunitarias y visto como próximo al jefe de la Comisión, quien a principios de mes desveló su idea más unitaria del bloque.

Ahora queda ver la reacción del resto de mandatarios de este club de Estados. Macron se entrevistará con la influyente jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, en la capital estonia antes de la cena para discutir las propuestas francesas, informó a la AFP el Elíseo.

- Cena con May -

La reunión será también la primera para la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, tras su agridulce victoria en las legislativas en Alemania, que certificaron el auge de la ultraderecha con su vuelta al Parlamento y la abocan casi con total seguridad a aliarse a los liberales, reticentes a reforzar Europa.

En pleno debate sobre el futuro de un proyecto europeo de seis décadas, el principal reto de los europeos sigue siendo las negociaciones de divorcio con Reino Unido, cuya cuarta ronda terminará horas antes de la cena. Y la primera ministra británica, Theresa May, estará allí.

Tusk ya advirtió, no obstante, que el Brexit será el tema de la próxima cumbre de mandatarios prevista en octubre en Bruselas, cuando en un principio debían certificar si había "progresos suficientes" en las prioridades del divorcio para empezar así a discutir sobre su futura relación.

"Diría que no hay todavía suficientes progresos", aseguró el jefe de esta institución que coordina a los 28 el martes en Londres tras reunirse con May. Las negociaciones siguen su curso y el tiempo apremia, máxime cuando, de cumplirse los plazos, Reino Unido abandonará el bloque a finales de marzo de 2019.

- Cumbre sin Rajoy -

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, protagonizará la ausencia más notable de la cumbre, a la que decidió no asistir por la situación en Cataluña, donde el Gobierno regional se mantiene decidido a celebrar el domingo un referéndum de independencia prohibido por la justicia española.

Pese a todo, Estonia ha hecho del sector digital la prioridad de su presidencia pro tempore del bloque y la cumbre informal del viernes estará centrada en aspectos como la economía digital o la ciberseguridad. "El hecho de que esta cumbre tenga lugar ya es un éxito", indicó la alta fuente europea.

La manera en cómo ingresar en las arcas públicas los beneficios de gigantes de internet como Google protagonizarán los debates del viernes, pero países como Irlanda, donde existen regímenes fiscales ventajosos, ya expresaron sus reticencias a alternativas como gravar la facturación de estas multinacionales en cada país.

Los debates sobre el futuro de la UE continuarán en cambio más allá de Estonia, porque, como reconocen fuentes europeas, es "demasiado grande para decidirse en Tallin". Los mandatarios se verán así de nuevo en noviembre en Suecia para debatir los aspectos sociales y en diciembre en Bruselas para una Cumbre del Euro.

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AFP