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El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en un acto de final de campaña, el 24 de junio de 2016 en Madrid

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España va a las urnas el domingo en elecciones generales, en un momento de fuerte repunte de su economía, aunque esa dinámica podría verse afectada por las tasas elevadas de desempleo y deuda pública.

Recuperación

El crecimiento de la cuarta economía de la zona euro fue del 3,2% en 2015l y mantuvo el ritmo en el primer trimestre de este año (0,8%), por encima de la media de la zona euro. El gobierno prevé cerrar 2016 con un alza del 2,7%.

El país logró salir de una recesión de cinco años en 2014 y sus habitantes han vuelto a las tiendas tras haber tenido que apretarse el cinturón. Las empresas invierten más para responder a la demanda.

Pero las exportaciones, que ayudaron a salir de la recesión, han perdido un poco de fuelle.

Coyuntura favorable

Tanto los consumidores como los inversores se han beneficiado de las bajas tasas de interés del Banco Central Europeo (BCE). Los bancos prestan más, en particular a los hogares y las pymes.

El retroceso de los precios al consumo, ininterrumpido desde hace un año, aumenta el poder de compra.

Otra buena noticia para España, muy dependiente de la importación para satisfacer su demanda energética: los precios del petróleo se mantienen bajos, en torno a los 50 dólares el barril, lejos de los 140 dólares alcanzados en 2008.

Reforma del mercado laboral

El gobierno conservador saliente recortó la indemnización para los despidos e instauró un nuevo contrato de duración indeterminada con un periodo de prueba de un año.

Esa reforma del mercado de trabajo, aseguran sus partidarios, ayudó a bajar el desempleo, que pasó de una tasa récord del 26,94%, en el primer trimestre de 2013, al 21% en el mismo periodo de 2016. Entre 2014 y 2015 se crearon un millón de puestos de trabajo.

Aun así, España tiene la segunda tasa más elevada de desempleo de la Unión Europea, solo superada por Grecia. Además, el empleo creado es temporal o precario. Su duración media fue de 53,4 días en 2015.

La flexibilidad dio alas principalmente a la industria automotriz. España es el segundo constructor europeo de automóviles, por detrás de Alemania.

Pero una parte del descenso del desempleo se explica por la disminución de la población activa, en tanto que miles de jóvenes se ven obligados a emigrar en busca de un futuro mejor.

El salario mínimo, pagado 14 veces al año al igual que en otros países europeos, es de 655 euros. El ingreso anual promedio es de 10.400 euros por persona, según las últimas cifras oficiales.

Los retos: endeudamiento y educación

La crisis ahondó el déficit público del país, que pasó del 2,2% del PIB en 2007 al 5,2% en 2015, lo cual podría acarrearle una sanción de la Comisión Europea. Madrid admite que no se ajustará por debajo del techo máximo del 3% fijado por la UE antes de 2018.

La educación y la formación profesional son los otros talones de Aquiles. Según la OCDE, más del 27% de los españoles de 15 a 29 años no estudia ni trabaja, frente al 15% en promedio en ese club de 34 países, en su gran mayoría del mundo desarrollado (datos de 2013).

Los poderes públicos impulsan programas de reconversión laboral, sobre todo de antiguos trabajadores del sector de la construcción, duramente golpeado por el estallido de la burbuja inmobiliaria, en 2008.

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AFP