Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un soldado burundés patrulla en el barrio Musaga de Bujumbura el 28 de junio de 2015

(afp_tickers)

La Unión Africana (UA) anunció que enviará una misión de 5.000 efectivos a Burundi para intentar acabar con una ola de violencia en ese país, incluso sin el acuerdo del Buyumbura.

El Consejo de Paz y Seguridad (CPS) de la UA, reunido el viernes en Adís Abeba, decidió "autorizar el despliegue de una Misión africana de prevención y de protección en Burundi (Maprobu) para un periodo inicial de seis meses renovables" y dio un plazo de cuatro días a Burundi para aceptarlo y cooperar.

El consejo advirtió de que si Burundi se opone al envío de la misión, la UA tomaría "medidas adicionales" para garantizar el despliegue.

Es poco probable que las autoridades burundesas, que no cesan de denunciar la injerencia de la comunidad internacional en su gestión de la crisis política en la que están sumidas desde hace ocho meses, acepten un despliegue militar en su territorio.

Pero el CPS hizo hincapié en su "determinación a tomar todas las medidas apropiadas contra todos los actores o partes, cualesquiera que sean, que impidan que se ejecute esta decisión".

En un primer tiempo, esta misión contará con 5.000 efectivos, soldados y policías, y un componente civil. Se unirá a los observadores de los derechos humanos y expertos militares ya desplegados en Burundi, explicó el CPS.

Tendrá como objetivo evitar "el deterioro de la seguridad", contribuir "a la protección de la población civil en peligro inmediato", ayudar a crear las "condiciones necesarias" para lograr un diálogo interno y facilitar "la aplicación de todo acuerdo" al que lleguen las partes.

El diálogo en Burundi está en punto muerto. El Gobierno se niega a que se desarrolle fuera de Burundi, como exigen los opositores, que actualmente están mayoritariamente en el exilio.

- Preocupación -

No se ha comunicado ningún detalle sobre qué países participarán en la misión. Pero el CPS pidió a la UA comenzar rápidamente discusiones con sus 54 Estados miembros y con los "países de la región" implicados en la fuerza de emergencia de África del Este (EASF, por sus siglas en inglés) para que proporcionen "las tropas y policías necesarios". Esta fuerza no ha sido nunca desplegada.

El 11 de diciembre, tres campamentos militares en Burundi fueron blanco de ataques, en los episodios más violentos en este país desde un intento de golpe de Estado militar en mayo.

Los enfrentamientos y los operativos de registro que siguieron dejaron un saldo oficial de 87 muertos, aunque varias ONG y la ONU hablan de un balance "mucho más alto" y denuncian ejecuciones extrajudiciales.

Burundi está sumido en una grave crisis desde el anuncio en abril de la candidatura del presidente Nkurunziza a un tercer mandato, considerada por parte de la población contraria a la Constitución y al Acuerdo de Arusha que puso fin a la guerra civil (1993-2006).

Algunos diplomáticos estiman que la retórica que se utiliza actualmente es muy similar a la que se escuchaba en Ruanda antes del genocidio de 1994, que dejó 800.000 muertos, sobre todo entre la minoría tutsu, y denunciaron los intentos de ambos campos de manipular las tensiones entre comunidades.

AFP