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El primer ministro belga, Charles Michel (arriba, izq), el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (arriba, dcha), el presidente de Consejo Europeo, Donald Tusk (abajo, izq) y el presidente francés, François Hollande, el 17 de diciembre en Bruselas

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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) urgieron este jueves a "acelerar" las medidas para paliar la peor crisis migratoria en Europa en décadas, negociadas en los últimos meses, al considerar su implementación "insuficiente".

Tras meses de negociaciones y reuniones, los mandatarios encontraron este jueves sobre la mesa, en la última cumbre del año, un informe decepcionante sobre la aplicación de las medidas acordadas.

Según este informe elaborado por la presidencia luxemburguesa de turno de la UE, desde que Bruselas selló el acuerdo con Ankara a fines de noviembre destinado a frenar la llegada de migrantes, el flujo entre Turquía y las costas europeas disminuyó sólo levemente en diciembre, con respecto al mes anterior.

"En diciembre, el número de personas llegadas a Grecia por mar fue de 4.000 cada día. Es una leve disminución si lo comparamos con las altas cifras de noviembre [de entre 5.000 y 6.000 por día]", indicó en un informe la presidencia luxemburguesa de la UE.

Entre otras razones, el informe destacó que la disminución puede deberse a otros factores, como el invierno o las condiciones de navegación en el Mediterráneo.

El acuerdo con Ankara supone un control más estricto de las fronteras por parte de Turquía a cambio de una ayuda financiera de la UE de 3.000 millones de euros para que el Gobierno turco pueda acoger a los refugiados que huyen de la guerra en Siria.

Otra de las falencias en las medidas decididas, según el informe, es la creación de los centros de registro en Italia y Grecia destinados a tomar los datos de los que pueden aspirar a obtener el estatuto de refugiado y separarlos de los llamados "migrantes económicos".

Estos últimos deben ser reenviados a sus países de origen, pero este punto también avanza lentamente. En cuanto a la reinstalación de 20.000 personas actualmente en campos de refugiados en Turquía, Jordania y Líbano, una medida adoptada en julio, sólo 600 llegaron a Europa.

"Las deficiencias, específicamente relativas a los centros de registro, la reinstalación y el retorno deben ser abordadas de manera urgente", estimó el Consejo Europeo.

- Minicumbre con Turquía -

Antes de la cumbre, unos diez países encabezados por Alemania mantuvieron un cónclave al que asistió el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

El objetivo del encuentro fue crear un "grupo de trabajo" para discutir a diario "los métodos a utilizar para terminar con las tragedias del Egeo", indicó Davutoglu a la prensa turca. De los 950.000 refugiados que llegaron a Europa desde principios de año, más de 800.000 lo hicieron partiendo desde las costas turcas a través del mar Egeo para llegar a las islas griegas.

En esta minicumbre, los mandatarios discutieron la posibilidad de ayudar a Turquía tomando refugiados para llevarlos a Europa.

Pero pocos son los países dispuestos a lanzarse en nuevos planes de "reubicación" de solicitantes de asilo. El acuerdo ya alcanzado a duras penas para ayudar a Grecia e Italia, que supone la "reubicación" de 160.000 solicitantes de asilo, tiene dificultades para concretizarse.

Pese a que cada país tiene, según este plan, una cuota asignada de migrantes por recibir, "sólo 184 solicitantes de asilo han sido reubicados", según el informe de la presidencia luxemburguesa.

Los Estados miembros tardan en comunicar las plazas disponibles y "algunos solicitantes de asilo se muestran reticentes a ser enviados hacia la mayoría de los Estados miembros" que se les propone.

- Fronteras externas -

Los mandatarios destacaron la necesidad de mejorar el control de las fronteras exteriores.

"Queremos que Europa se proteja lo mejor posible en el plano de sus fronteras exteriores", dijo el presidente francés, François Hollande.

En sus conclusiones, los mandatarios pidieron implementar con mayor rapidez las medidas decididas y destacaron que "es fundamental recuperar el control de las fronteras".

La Comisión Europea propuso crear un cuerpo de guardias fronterizos europeos de despliegue rápido en un país del bloque en donde se detecten dificultades -y aunque éste no lo quiera-, pero la idea, que atañe a la soberanía nacional, no genera mucho entusiasmo.

Polonia ya manifestó su oposición, compartida por otros países, entre ellos varios periféricos, según fuentes diplomáticas.

"Desplegar guardias fronterizos en contra de la voluntad expresa de un Estado miembro, es enviar un ejército de ocupación", "es inimaginable", dijo una fuente europea al referirse a las resistencias al proyecto.

Sobre este punto, los mandatarios se limitaron a señalar que el Consejo Europeo -es decir, los Estados miembros- deberán "examinar rápidamente" este proyecto.

"El Consejo deberá adoptar su posición sobre las fronteras externas y la guardia costera durante la presidencia holandesa", estableció, es decir como máximo antes de julio de 2016.

AFP