Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ofrece una conferencia de prensa durante una minicumbre celebrada en Bruselas sobre la crisis migratoria, el 25 de octubre de 2015

(afp_tickers)

La Unión Europea anunció este lunes la creación de 100.000 plazas de acogida para los refugiados en Grecia y otros países de los Balcanes, con el objetivo de gestionar mejor una crisis migratoria sin precedentes, tras una minicumbre en Bruselas no exenta de tensión.

Unas 50.000 plazas se crearán en Grecia, y las otras 50.000 en la ruta de los Balcanes, en países como Macedonia y Serbia, anunció el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, anfitrión de la reunión.

Tras la minicumbre, Juncker dijo a la prensa que se acordó un programa de 17 "medidas pragmáticas y operacionales, para garantizar que no se deje a la gente abandonada a su suerte, bajo la lluvia y el frío".

En lo que va de año, más de 670.000 personas han llegado a Europa, en su mayoría huyendo de las guerras en Irak, Siria y Afganistán, en lo que supone la mayor crisis migratoria en Europa en 70 años.

Unas 3.000 personas murieron tratando de llegar por mar a territorio europeo.

A medida que se acerca el invierno, se teme que puedan morir migrantes obligados a pernoctar a la intemperie. Y en el Mediterráneo seguían sucediéndose los dramas, con el hallazgo este fin de semana de los cadáveres de 43 migrantes en las playas libias situadas al este de la capital Trípoli.

- "Restaurar el orden" -

La canciller alemana Angela Merkel, que compareció junto con Juncker, dijo que esas 100.000 plazas se crearán en colaboración con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), "para hacerse cargo de los migrantes y que descansen a lo largo de la ruta de los Balcanes".

"Gestionar juntos los flujos es la única forma de restaurar el orden y ralentizar la llegada descontrolada de personas", abundó Juncker.

En nombre de ACNUR, el Alto Comisionado António Guterres precisó que gracias a los centros de acogida podrá funcionar el sistema de registro de demandantes de asilo sirios, iraquíes y eritreos en Grecia, principal puerta de entrada de estos refugiados en Europa.

Dicho procedimiento es la etapa previa a su reparto por los 28 países de la UE, que aceptaron compartir la acogida de 160.000 refugiados a lo largo de dos años para aliviar a los países situados en primera línea de llegada.

Por su lado, los inmigrantes económicos serán repatriados con la asistencia técnica de la agencia europea FRONTEX.

Juncker había convocado la reunión con carácter de urgencia para acordar "una mayor cooperación" y "acciones operativas inmediatas" en la ruta de los Balcanes occidentales, por la que decenas de miles de migrantes transitan, desde Turquía y Grecia, hacia el norte de la UE.

A Bruselas acudieron los jefes de Estado o de gobierno de diez estados miembros de la UE (Austria, Bulgaria, Croacia, Alemania, Grecia, Hungría, Rumanía, Holanda, Eslovenia y Suecia), así como los de Macedonia, Albania y Serbia, que no forman parte del bloque.

- La policía alemana "desbordada" -

La UE "comenzará a desmoronarse" si no emprende acciones concretas para efrentar la crisis migratoria durante las próximas semanas, advirtió antes de la reunión el primer ministro esloveno, Miro Cerar, dando el tono.

A su país, uno de los más pequeños del bloque, llegaron en apenas diez días más de 60.000 migrantes, al moverse el flujo migratorio después de que Hungría cerrara sus fronteras con Serbia y Croacia. A este último país llegaron 11.500 migrantes sólo el sábado.

Por su lado, Alemania, uno de los principales destinos de los refugiados, tuvo que afrontar este domingo un nuevo flujo masivo en Baviera (sur), en la frontera con Austria, donde la policía dijo estar "desbordada" por el gran número de llegadas.

Entre las 17 medidas acordadas figura el envío de 400 policías para ayudar a Eslovenia, desbordada por la llegada de migrantes.

También se prevén registros más sistemáticos en las fronteras, y un intercambio diario de información entre países vecinos.

Los dirigentes se comprometen igualmente a "desalentar el movimiento de refugiados o de migrantes hacia la frontera de otro país de la región".

"La política consistente en dejar pasar refugiados sin informar de ello a un país vecino no es aceptable", destaca la declaración final.

AFP