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El primer ministro británico, David Cameron, estrecha la mano del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el 29 de enero de 2016 en Bruselas

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La Unión Europea (UE) presentó este martes sus propuestas para convencer al Reino Unido de que permanezca en el bloque, entre ellas un recorte de los beneficios sociales a los migrantes europeos y la promesa de que una mayor integración de la zona euro no se hará en su detrimento.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, envió las propuestas para "una nueva membresía" del Reino Unido a los 28 miembros del bloque, dando inicio así a dos semanas de negociaciones entre bambalinas antes de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 18 y 19 de febrero.

El primer ministro británico, David Cameron, quiere sellar un acuerdo con sus socios para poder organizar en junio un referéndum sobre la permanencia en la UE, que prometió celebrar ante la presión en su país de los euroescépticos, dentro y fuera de su partido.

En una declaración a las televisiones británicas, Cameron estimó que la propuesta de Tusk, que responde a lo que pidió Londres, "muestra progresos reales (...) pero queda trabajo por hacer".

- "Estar o no estar" en la UE -

"Estar o no estar juntos, esa es la cuestión... Mis propuestas para un nuevo acuerdo para #UKinEU [Reino Unido en la Unión Europea, NDLR]", escribió Tusk en Twitter.

Las propuestas sólo podrán ser efectivas si el Reino Unido decide en su referéndum permanecer dentro del bloque.

El borrador señala que comenzarán a regir "en la misma fecha en que el Gobierno del Reino Unido informe" de que decide "seguir siendo miembro de la Unión Europea".

Para la Comisión Europea, las propuestas toman en consideración todos los puntos señalados por Cameron, así como las preocupaciones de los otros Estados miembros.

Las propuestas incluyen una cláusula de "salvaguardia", hecha a medida para Londres, que apunta a excluir de las ayudas sociales a los inmigrantes europeos en Gran Bretaña en caso de "llegada de trabajadores de otros Estados miembros de una magnitud excepcional". El mecanismo, válido por hasta cuatro años, podrá activarse cuando los servicios públicos de un país estén desbordados o si la seguridad social es víctima de abusos repetidos.

Esta propuesta valdrá para todos los Estados miembros que quieran recurrir a ella, aunque una fuente europea señaló que no esperaban que otros de los 28 países miembros del bloque lo soliciten.

La medida, considerada discriminatoria por varios países, despierta la férrea oposición de Polonia, República Checa, Hungría y Eslovaquia, que tienen a miles de sus ciudadanos trabajando en Gran Bretaña.

El viernes, Cameron se reunirá en Polonia con responsables polacos para suavizar las reticencias. También se reunirá con la canciller alemana, Angela Merkel, el 12 de febrero en Hamburgo.

- Garantías para los no miembros de eurozona -

Entre las propuestas negociadas con Londres también se incluye la promesa de que una mayor integración de los 19 miembros de la zona euro "respetará los derechos y competencias" de los países no miembros de la moneda única. En claro: que no se haga en su detrimento. Y esto, a pesar de las reticencias de Francia.

Los 9 países que no adoptaron la moneda única podrán señalar sus inquietudes y recibir "las garantías necesarias" sobre las decisiones de los 19 que utilizan el euro. Los detalles aún deben ser discutidos.

Tusk también propone dar mayor poder a los parlamentos nacionales, que podrán, si suman un 55% de representatividad, detener o cambiar legislaciones europeas. Un paso más respecto al actual sistema, que sólo permite a los parlamentos pedir explicaciones a Bruselas sobre una ley.

Los euroescépticos británicos, incluido el aliado de Cameron, el alcalde de Londres, Boris Johnson, criticaron esta propuesta para bloquear leyes comunitarias. Johnson expresó "dudas" sobre el complejo sistema propuesto y estimó que aún se necesitaba "mucho, mucho más trabajo".

Para el secretario de Estado británico para Asuntos Europeos, el acuerdo entre Londres y la Unión Europea (UE) parece estar "a la vista".

"Se han conseguido muchos progresos en los últimos días, y parece que el acuerdo está a la vista", dijo David Lidington este martes en el Parlamento. "Pero quiero dejar claro a la Cámara que todavía queda mucho trabajo por hacer", añadió, durante una acalorada sesión.

Los euroescépticos del propio Partido Conservador de David Cameron hicieron patente su descontento con las propuestas. El diputado de este sector Bill Cash dijo que el paquete de reformas propuesto por Bruselas "es minúsculo".

El líder del Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, tachó la propuesta de reforma como "francamente absurda" estimando que no había cambios en relación a la situación actual.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó a Cameron la idea de que su país está mejor dentro del bloque de los 28. En una conversación telefónica, Obama "reafirmó el continuo apoyo de Estados Unidos para un Reino Unido fuerte en una Unión Europea fuerte", de acuerdo con la Casa Blanca.

El viernes, los 28 emisarios de los mandatarios europeos se reunirán una primera vez para discutir el texto, que necesitará la unanimidad en la cumbre de febrero de los jefes de Estado y de Gobierno para ser adoptado.

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AFP