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Un miembro de las fuerzas de élite antiterroristas iraquíes (CTS) hace guardia al lado de un edificio dañado de la Universidad de Mosul, el 15 de enero de 2017

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La Universidad de Mosul reviste los estigmas de la guerra tras haber sido arrebatada por las fuerzas iraquíes al grupo yihadista Estado Islámico (EI), con algunos de sus edificios calcinados y otros, llenos de explosivos.

Esta inmensa universidad de amplios edificios modernos era una de las más reputadas de Irak antes de que los yihadistas tomaran Mosul en 2014.

Desde entonces, se ha quedado desierta a pesar de que el sábado las fuerzas de élite antiterroristas (CTS), que dirigen la ofensiva para reconquistar la ciudad, se apoderaran del campus.

La universidad sigue siendo una zona peligrosa. Los edificios "están minados y se almacenan sustancias químicas en algunas partes de la universidad", explicó a AFP el capitán de las CTS, Saif Ali.

Estas sustancias habrían podido servir para fabricar armas químicas rudimentarias.

"Hemos tomado el control de los almacenes y de los laboratorios en los que ellos (los yihadistas) trabajaban" y nueve toneles de sustancias químicas fueron incautados, precisó el general Sami Al Aridhi, uno de los comandantes de las CTS. Según el general, los ingenieros militares inspeccionan el campus.

El grupo EI también utilizaba la universidad como "centro de mando", señalaron las fuerzas de élite.

- Edificios calcinados -

Las fuerzas de las CTS atacaron la universidad por dos flancos y alcanzaron su objetivo al cabo de seis horas de combates, afirmó el general Aridhi.

Fieles a su estrategia, los yihadistas respondieron con kamikazes en coches llenos de explosivos para frenar el avance de las fuerzas iraquíes pero estas los neutralizaron, agregó.

Algunos edificios de la universidad escaparon a los combates y quedaron prácticamente intactos, pero otros resultaron muy dañados. Las fachadas de muchos de ellos, incendiados, quedaron manchadas de negro por el humo.

Un fragmento oxidado de lo que parece ser un misil quedó encallado entre los restos de un edificio calcinado. Aunque el cartel 'Escuela Técnica de Mosul' salió indemne.

Por otro lado, se pueden ver restos de sangre seca en las escaleras, y los techos, destruidos, han quedado reducidos a escombros repartidos por el suelo. No muy lejos de ahí, el cadáver de un combatiente yace en medio de la calle.

En el extremo este de la universidad, los miembros de las CTS, todos vestidos de negro, se agrupan junto al fuego para calentarse. Uno de ellos fuma una pipa. La conquista del campus se desarrolló "de un edificio a otro", explica Haider, miembro de las CTS.

Tras haber recuperado la universidad, la batalla para expulsar a los yihadistas de la parte oriental de Mosul, dividida en dos por el río Tigris, va tocando su fin. Debería concluir en diez días, según el general Taleb Sheghati Al Kenani, comandante jefe de las CTS.

Las fuerzas iraquíes han reconquistado el 85% de la parte este de la ciudad desde que el 17 de octubre iniciaran la ofensiva, destinada a arrebatar a los yihadistas su principal feudo en Irak.

Con todo, aún queda mucho camino por delante: habrá que reconquistar la parte occidental, menos extensa pero más densamente poblada.

AFP