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Unos simpatizantes del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) celebran los resultados en las elecciones legislativas turcas, en Estambul, el 1 de noviembre de 2015

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La victoria del partido del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, obliga a la Unión Europea a tragarse su orgullo y resignarse a lidiar con Ankara según sus términos si espera cooperación para frenar la llegada de migrantes, estiman varios analistas.

Según los expertos, Erdogan puede ahora fijar la agenda a la UE, reticente a dialogar con un presidente que quiere ingresar su país a un bloque del que desdeña sus principios sobre derechos humanos y libertad de prensa.

"La UE estará forzada a tragar su orgullo y consentir el ego desmedido del presidente Erdogan", estimó Natalie Martin, analista de la Universidad de Nottingham. "Deberá lidiar con un gobierno que quizás aparezca como democrático pero que no respeta las libertades y cobrará un elevado precio por su cooperación", añadió Martin.

Turquía es desde hace años un país candidato a incorporarse al bloque comunitario, pero las negociaciones están estancadas. Además del rechazo de algunos miembros de la UE a esa eventualidad, los engaños en el respeto de los derechos humanos preocupan. Los observadores estiman que desmejoraron, incluso durante la campaña electoral.

Desde hace unos meses, la UE corteja a su vecino con la esperanza de que la ayude a resolver la crisis migratoria, la peor que afronta Europa desde 1945.

Este lunes, Bruselas publicó un breve comunicado en el que aseguró que se comprometía a trabajar con el nuevo gobierno turco, pero que esperaba al mismo tiempo el informe de los observadores electorales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

La UE evitó felicitar a Erdogan por las elecciones, así como a su partido el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

La OSCE denunció este lunes que la campaña electoral en Turquía estuvo marcada por la violencia, incluido un mortífero atentado en una manifestación por la paz, y la intervención de medios de comunicación.

Los críticos y la oposición afirmaron que Erdogan manipuló la intervención y lanzó una campaña contra los rebeldes kurdos para convencer a un electorado temeroso de una nueva ola de violencia.

- "Cinismo lamentable" -

Erdogan rechazó las acusaciones y aseguró que sólo él podía garantizar la seguridad nacional en una región bajo fuerte tensión por la guerra en Siria. Más de dos millones de sirios han hallado refugio en Turquía.

Anne-Marie Le Gloannec, directora de investigación en el instituto de estudios políticos de París Sciences-Po, estimó que la UE está atrapada con Turquía. "No puede cortejarla y a la vez ser extremadamente crítica", dijo. "Los criterios para ingresar en la UE no pueden ser cada vez más inalcanzables para Montenegro o Serbia (...) y ser flexibles sobre la calidad de una supuesta democracia [como la turca] porque la necesitamos para contener el flujo migratorio", dijo Le Gloannec, lamentando un "cinismo lamentable" de la UE.

Pero otros analistas estiman, sin embargo, que un Erdogan reforzado será más propenso al compromiso.

Éstos señalaron, en particular, cómo el presidente turco negoció duramente con Bruselas para controlar el flujo de migrantes hacia Europa. Erdogan pidió a cambio de su cooperación una ayuda financiera, acelerar las negociaciones de adhesión y liberar de visado a los turcos que viajan a la UE.

Sinan Ulgen, investigador de Carnegie Europe en Bruselas, estimó que "quizás ya es hora de que cese este regateo diplomático". Ulgen supone que el gobierno "revitalizará el proceso de paz (con los rebeldes kurdos) desde una posición de fuerza", lo que "facilitará las relaciones con la UE".

El investigador también evocó la posibilidad de que haya progresos con Chipre, dividida entre un norte proturco y un sur miembro de la UE.

Ian Lesser, director de la oficina de Bruselas del German Marshall Fund, estimó que los socios internacionales de Turquía verían el resultado de los comicios "con una mezcla de ambivalencia y cautela" dado el pasivo de Erdogan. "Diría que los interlocutores verán de cerca si esta elección simplemente refuerza esas tendencias o permite a Turquía pasar página", dijo Lesser.

AFP