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La candidata demócrata a la presidencia estadounidense, Hillary Clinton, y su marido, Bill, llegan a la sesión de investidura del entonces presidente electo, Donald Trump, en el Capitolio de Washington, el 20 de enero de 2017

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Con casi cuatro millones de miembros, el grupo Pantsuit Nation ('La nación del traje pantalón') se ha convertido en un espacio para que mujeres progresistas de Estados Unidos compartan historias personales en un país dividido por la administración del presidente Donald Trump.

El grupo de Facebook surgió en los últimos días de la campaña electoral de 2016 y sirvió para unir a las seguidoras de Hillary Clinton, ansiosas por animar a su candidata.

"Como seguidoras de la secretaria Clinton, como liberales y demócratas, es muy fácil sentirse desesperanzadas y solas", dijo Libby Chamberlain, fundadora del grupo, a AFP.

"Muchas de las miembros de nuestro grupo viven en comunidades o pertenecen a familias que piensan muy distinto... No pueden tocar la puerta de su vecino para lamentarse sobre lo que ocurre en el país, pero pueden venir a este espacio en línea", declaró.

Esta mujer de 33 años dirige el grupo Pantsuit Nation desde la habitación de huéspedes de su casa, en el diminuto pueblo costero de Brooklin (Maine), de 800 habitantes, conocido por los botes que fabrica.

Abrió el grupo de Facebook el 20 de octubre, mientras trabajaba a medio tiempo en escuelas de la zona. Su idea era animar a las seguidoras de Clinton a usar pantalones -la prenda favorita de la exsecretaria de Estado- de cara a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.

En apenas un día, el grupo sumó 24.000 personas, al agregarse los amigos de las fundadoras y a éstos los amigos de sus amigos. El 5 de noviembre contaba con un millón y para el día de los comicios ya eran 3,1 millones de personas.

Las fotos de mujeres vestidas con pantalones en los centros de votación pronto cedieron el paso a los 'posts' que expresaban rabia y desesperación por el triunfo de Trump.

En esos días, Pantsuit Nation centró sus contenidos en la agenda conservadora de Trump, describiendo los efectos sobre la vida diaria de sus medidas, desde las restricciones a la migración hasta las reformas en el sistema de salud o la anulación de la protección a las personas transgénero.

"Me parece que en este país hay avidez por los relatos personales que muestran el impacto humano de su política, sea a nivel nacional, estatal o local", consideró Chamberlain.

"Se percibe como algo cercano y humano y le permite a la gente aferrarse a algo, a una esperanza o a un sentido de comunidad que los impulsa a actuar", añadió.

- "Golpeada dos veces" -

Darla Barar, una publicista de 30 años de Austin (Texas), escribió en la página de Pantsuit Nation sobre su aborto al expresar su oposición a una medida del Congreso que busca establecer el comienzo de la vida humana en el mismo momento de la concepción.

"Realmente nos impactó porque, debido a cómo se redactó, plantea una doble prohibición, tanto al aborto como a la fertilización 'in vitro'", explicó Barar. "Es como ser golpeada dos veces".

Esta mujer estaba embarazada de gemelas, concebidas 'in vitro', cuando un examen a mitad de gestación mostró que una de sus hijas tenía graves problemas, incluyendo masa cerebral fuera del cráneo.

Si a la bebé que ella y su esposo, Peter, ya habían llamado Catherine sobrevivía, habría tenido graves discapacidades, incluso con riesgo de una vida meramente vegetal. Y, sin embargo, el crecimiento del saco amniótico de Catherine estaba obstruyendo el de su gemela, Olivia, y ponía a las dos en peligro.

Barar decidió abortar a Catherine para darle a Olivia la oportunidad de nacer sana.

"El 22 de junio a las 3:30 pm, el doctor nos permitió escuchar a Cate por última vez. Recuerdo que bailó para nosotros. Y entonces, guiado por el ultrasonido, el doctor inyectó a Catherine en el corazón. Cuando controlaron sus latidos 30 minutos más tarde, el silencio era ensordecedor. En ese momento, hallaron los fuertes latidos de Olivia y lloramos. Lloramos porque Olivia había sobrevivido y lloramos por la pérdida de Cate, nuestra pérdida, la de Olivia", escribió.

"La nuestra es la historia del aborto en etapa avanzada. Somos nosotros el tema que debaten los antiabortistas, sin conocer, sin haber estado ahí", agregó.

Olivia nació sana y ahora tiene cinco meses de edad.

- ¿Impacto futuro? -

Chamberlain se ocupa ahora de registrar a Pantsuit Nation como un grupo sin fines de lucro para brindarle una estructura que le permita crecer más allá de Facebook.

Espera contratar pronto a tres o cuatro empleados para reemplazar a algunos de los 65 voluntarios, que, además de mantener la página en Facebook y otras plataformas sociales en línea, apoyan a los 20 capítulos locales de Pantsuit Nation creados después de las elecciones.

Chamberlain también prepara un libro sobre el grupo a publicarse en mayo, proyecto que le ha valido muchas críticas por supuestamente pretender vender las historias de otras personas.

Se trata de un momento crucial para Pantsuit Nation, pues sentar las bases de una organización puede ser un enorme desafío, opinó Linda Fowler, profesora de Dartmouth College.

"Contar esas historias es importante y mucha gente las tiene. Pueden seguir haciéndolo, pero no tendrán impacto político a menos que las acompañen de un programa y una estrategia para lograr metas específicas", aseveró.

AFP