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Una mujer contempla los ramos de flores depositados en honor a Anthony Disson, una de las víctimas del incendio del 14 de junio de 2017 en la torre Grenfell, en Londres, el 29 de junio de ese mes, día de su funeral, en la casa de su familia

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La municipalidad del barrio más rico de Londres estaba bajo presión este viernes por haber reclamado una reducción de los costes de los trabajos de renovación de la torre Grenfell, en donde al menos 80 personas murieron por un incendio el 14 de junio.

Según los correos electrónicos que obtuvieron el diario Times y la cadena BBC, la municipalidad de Kensington y Chelsea presionó en julio de 2014 a la empresa a cargo de los trabajos para obtener "un buen precio" para la renovación del edificio de viviendas sociales.

Entre las tres opciones adelantadas para reducir los costes, la Kensington and Chelsea Tenant Management Organisation (KCTMO), el administrador público del parque de viviendas sociales, evoca la posibilidad de utilizar paneles de aluminio más baratos en la fachada, pero también menos resistentes al fuego, en vez del zinc, un ahorro de unas 293.000 libras (333.000 euros).

Los paneles de la fachada de la torre Genfell, compuestos por placas de aluminio y polietileno, podrían haber favorecido la virulencia del incendio que destrozó el edificio en la noche del 13 de junio.

El lunes, la empresa estadounidense Arconic anunció que dejaba de vender para su uso en edificios altos este revestimiento, que al parecer había sido utilizado en centenares de torres en todo el Reino Unido.

El Gobierno británico dijo este viernes que identificó 149 edificios, el 100% de los que fueron inspeccionados hasta el momento, concluyendo que no eran conformes a las normas antincendio.

La municipalidad de Kensington y Chelsea también fue criticada por haber excluido el jueves por la noche a los supervivientes del incendio y la prensa de una reunión del Consejo Municipal.

"En la primera ocasión que tenía para dar respuestas, el consejo decidió prohibir el ingreso a los habitantes del barrio y a los periodistas. Va más allá del entendimiento, es una locura", fustigó el alcalde de Londres, Sadiq Khan.

Robert Atkinson, de la oposición laborista en el Consejo Municipal, denunció un "fiasco" y pidió la dimisión del presidente del consejo, el conservador Nicholas Paget-Brown.

La primera ministra, Theresa May, deploró que el consejo haya aplazado la sesión del jueves cuando los habitantes y los periodistas obtuvieron finalmente ingresar a la sala por decisión de la justicia.

De momento, son 80 los muertos por el incendio, pero la policía indicó esta semana que el balance final no se conocerá antes de 2018. La cifra se establecerá "después de que hayamos completado la operación de búsqueda y recuperación".

AFP