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El líder de los socialdemócratas alemanes, Martin Schulz, llega a las negociaciones con los conservadores de la unión CDU/CSU el 10 de enero de 2018 en Berlín

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Inmigrantes, Unión Europea (UE) o inversiones públicas son los principales puntos de discordia entre los conservadores de Angela Merkel y los socialdemócratas, susceptibles de complicar la formación de un gobierno en Alemania.

- Refugiados -

Con la esperanza de detener el auge de la extrema derecha, los conservadores apuestan por endurecer la política migratoria del país, que acogió desde 2015 a más de un millón de refugiados, en su mayoría sirios y afganos.

Así prevén limitar a 200.000 el número de solicitantes de asilo al año y prolongar la prohibición del reagrupamiento familiar para los refugiados que sólo tienen un permiso de residencia provisional de un año.

Los socialdemócratas del SPD exigen, por su parte, levantar esta moratoria que expirará a finales de marzo y que afecta únicamente a los parientes cercanos. "Estamos hablando de menos de 70.000 personas", declaró su líder, Martin Schulz.

Un compromiso sobre este asunto se anuncia complicado porque el partido bávaro CSU, aliado de la canciller, inquieto por perder su mayoría absoluta en las elecciones regionales de este otoño (boreal), se muestra inflexible.

- Unión Europea -

Conservadores y socialdemócratas convergen en un punto: Alemania debe trabajar codo a codo con el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron, para reformar la UE. Pero los dos campos divergen sobre las formas.

Los socialdemócratas asumen completamente la propuesta de un presupuesto de la zona euro para inversiones comunes. Los partidos de la Unión de Angela Merkel, por su parte, hacen oídos sordos porque temen la mutualización de la deuda.

Ambas partes aceptan en cambio la idea francesa de un ministro de Finanzas para la región. Pero el SPD le atribuiría la misión de contener la competencia fiscal entre países miembros, mientras que los conservadores lo verían más como el garante de continuar la reducción de deudas, papel en el que ven demasiado permisiva a la Comisión Europea.

- Finanzas -

Los socialdemócratas, que hicieron campaña por una mayor justicia social, necesitan desesperadamente un éxito en este aspecto si quieren obtener el permiso de sus militantes para una posible nueva coalición con los conservadores. Insisten en aumentar el gasto en educación, vivienda, infraestructuras y sanidad.

Para financiarlo, se trata de aumentar los impuestos a los más ricos. Piden entre otros, una subida progresiva de la tasa impositiva máxima del 41 al 45%. Para que sea bien visto, proponen de forma paralela un aumento del límite del salario anual sujeto a esta tasa.

También abogan por eliminar el impuesto de solidaridad ("Soli-Zuschlag") -pagado por la Alemania Occidental para sostener a la exRDA-, en principio sólo para la clase media y los desfavorecidos.

Pero los conservadores, en particular la CSU, se niegan. Estos proponen aumentar el gasto de defensa -que no quiere el SPD-, reducir los impuestos y suprimir el "Soli-Zuschlag" para todos.

El SPD aspira a reducir las desigualdades en el seguro de salud en Alemania, mediante la creación de una cobertura médica universal. Idea rechazada hasta ahora por Angela Merkel.

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AFP