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La jefa del Gobierno regional de Sarre y candidata por la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer (izq), y la canciller alemana y presidenta del partido cristiano-demócrata, Angela Merkel, aplauden en Sankt Wendel, oeste de Alemania, el 23 de marzo de 2017 The Saarland regional elections will be held on March 26, 2017.

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La canciller alemana, Angela Merkel, amenazada en los sondeos por los socialdemócratas, pasa el domingo en Sarre (suroeste) un crucial test electoral regional antes de las elecciones legislativas de septiembre en Alemania.

La hipótesis de una derrota electoral de la canciller parecía impensable hace algunos meses, pese a las críticas contra su política migratoria. Sin embargo, la entrada en carrera del nuevo dirigente de la socialdemócrata SPD, Martin Schulz -que en tiempo récord ha movilizado de nuevo a la izquierda-, ha cambiado la situación.

Los resultados de la elección para el Parlamento regional de Sarre darán una primera idea de su capacidad real para hacer tambalear a Angela Merkel en las legislativas del 24 de septiembre, tras 12 años en el poder.

Sarre da además el pistoletazo de salida del año electoral antes de otras dos elecciones regionales en mayo, en Renania del Norte-Westfalia (oeste), el Estado más poblado, y en el de Schleswig-Holstein (norte).

Schulz, antiguo presidente del Parlamento europeo, ha roto con la línea centrista de su partido y hace claramente una campaña izquierdista sobre temas sociales. Ello le ha permitido al SPD una subida en las intenciones de voto jamás vista en un lapso de tiempo tan corto.

Después de haber estado a 15 puntos de los cristiano-demócratas (CDU) de la canciller en enero, hoy está empatado a nivel nacional en torno al 30% de intención de votos. Su estilo directo y su voluntad de aparecer "cercano al pueblo" seducen a la opinión pública.

En este aspecto, el Estado-región de la Sarre, aunque solo alberga al 1% de la población alemana, ejerce de laboratorio: la CDU controla esta antigua región minera y obrera. Su dirigente local, Annegret Kramp-Karrenbauer, llamada 'La Merkel de la Sarre', está también amenazada por los socialdemócratas.

Incluso permaneciendo como segundo partido, el SPD podría volver al poder si se alía con la izquierda radical de Die Linke, tradicionalmente fuerte en esta región ya que es dirigida por una figura de la política alemana, el expresidente socialdemócrata Oskar Lafontaine, que rompió con su formación de origen.

Según los últimos sondeos en Sarre, el CDU está en cabeza (con 34% a 37% de votos), delante del SPD (en torno a 32%) y la izquierda radical en tercera posición. El SPD no descarta esta vez, a diferencia de 2012, una alianza con Die Linke y los ecologistas.

- ¿Ensayo general? -

Semejante formato de coalición en Sarre enviaría una fuerte señal de "reconciliación de las izquierdas" alemanas, rota desde 1999 en la era de Gerhard Schröder, canciller desde 1998 a 2005.

Este escenario es ahora considerado plausible por algunos a nivel federal en las elecciones de septiembre, debido a la posición más izquierdista del SPD, aunque la oposición de Die Linke a la OTAN convierte en muy hipotética semejante coalición en Berlín.

En cualquier caso, los sondeos auguran al SPD un resultado mejor que hace cinco años gracias al 'efecto Schulz'.

El resultado del partido nacionalista Alternativa para Alemania (AfD) será también seguido de cerca. Podría entrar en el décimo Parlamento regional del país (sobre 16), confirmando su creciente presencia antes de las legislativas a nivel nacional.

AFP