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Jesús Gutiérrez prepara un cartel de precios para el Viernes Negro en una tienda de Miami, el 24 de noviembre de 2015

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Las tiendas de Estados Unidos se juegan a salvar el año con el frenesí de consumo de las gangas del Viernes Negro, el día posterior al de Acción de Gracias que se celebra este jueves.

Desde la cadena de vestimenta GAP a la de muebles Williams and Sonoma o los grandes almacenes Macy's, numerosos comercios minoristas ya avisaron que sus resultados financieros podrían ser menores a lo que esperaban.

La caída del desempleo y del precio del combustible, hacen soñar con un aumento del gasto de los consumidores; el cual representa el 70% del PIB estadounidense.

Para los turistas extranjeros, las ofertas podrían no ser tan baratas. La fuerza del dólar desalienta a gastar dinero en Estados Unidos.

Por otro lado, un clima particularmente benigno ha enlentecido hasta ahora la compra de vestimenta invernal.

"Sería bueno que pudiéramos prever hielo en todo el país", dijo medio en serio y medio en broma el presidente de Macy's, Terry Lundgren.

"Sin embargo, como se puede ver en nuestras previsiones de resultados del cuarto trimestre, no es lo que esperamos", añadió.

El Viernes Negro es el día posterior al de Acción de Gracias; un feriado nacional que se celebra el cuarto jueves de cada noviembre.

Millones de estadounidenses lo aprovechan para tomárselo libre y se lanzan hacia las tiendas que los esperan con grandes descuentos.

Luego del Viernes Negro, viene el Ciber Lunes, en donde los consumidores vuelven al trabajo y terminan por saciar su voracidad comprando en internet.

Muchas tiendas abren sus puertas ya en la noche del jueves para acoger antes que la competencia a multitudes ávidas de gangas. Esas ventas nocturnas, se conocen popularmente como el "Jueves gris".

- Carreras en internet -

Grandes ofertas son esperables en este Viernes Negro debido a que los inventarios de las empresas aumentaron en setiembre.

En una economía que se muestra en crecimiento, "los consumidores aprovechan pero los comerciantes sufren", observa Chris Christopher, economista de la firma IHS.

Chris Morran, del sitio de defensa de los consumidores Consumerist, observó que el alza de los salarios es leve y que, además, el comercio tradicional sufre cada vez más la competencia de las compras en la web.

La firma Comscore prevé un aumento de 14% a 70.000 millones de dólares las ventas a través del móvil o de las computadoras en la temporada de fiestas que empieza con el Día de Acción de Gracias y se extiende hasta la Navidad.

Otra firma, Forrester, cree que el total de ventas en línea subirá 11% a 95.000 millones de dólares.

Amazon, el gigante de ventas en la web, está lanzando desde hace días numerosas ofertas.

Walt-Mart, la mayor red de tiendas tradicionales de Estados Unidos, ofrece por primera vez en internet el 90% de las ofertas que están en sus estanterías.

Su competidor Target permite al cliente comprar en línea y retirar la compra en la tienda sin salir de su automóvil, según la publicidad de la empresa.

Todos esos esfuerzos, erosionan los márgenes de ganancia y pueden agravar la ya precaria situación financiera de algunas tiendas, advierte Efraim Levy, analista de S&P Capital IQ.

AFP