Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Las fuerzas gubernamentales iraquíes, apoyadas por unidades paramilitares, avanzan hacia la localidad de Anna, fronteriza con Siria, el 20 de septiembre de 2017

(afp_tickers)

Las fuerzas gubernamentales iraquíes, apoyadas por unidades paramilitares, sufrían grandes dificultades este miércoles para avanzar hacia la localidad de Anna en el marco de su ofensiva contra los últimos bastiones yihadistas en el desierto occidental, fronterizo con Siria, a causa de las minas sembradas por el grupo EI.

"Nos encontramos a pocos centenares de metros de Anna pero el mayor obstáculo que encontramos son las minas e ingenios explosivos sembrados por Dáesh", (acrónimo árabe del grupo Estado Islámico -EI), afirmó a la AFP sobre el terreno el coronel Ahmad al Dulaimi.

En este desierto, los militares iraquíes se encuentran cubiertos por un polvo de tono ocre y sus vehículos avanzan lentamente, algunos inclusive se quedan atascados en la arena, según un periodista de la AFP.

La localidad de Anna está rodeada por tres costados, este, oeste y sur, y alrededor sólo se ve el desierto con algunos árboles raquíticos.

Columnas de humo negro se levantan desde la ciudad, donde los yihadistas queman barriles de petróleo para intentar confundir y molestar a la aviación de la coalición internacional liderada por Estados Unidos y a la del ejército iraquí. Se escuchan cada tanto ráfagas de disparos.

El martes, el general Abdel Amir Yarallá, jefe del Comando Conjunto de Operaciones (JOC) contra el grupo EI, había anunciado que "unidades de infantería y blindados, apoyados por el Hashd al Shabi (fuerza paramilitar), habían comenzado una ofensiva para liberar las localidades de Anna y Rayhana de los terroristas de Dáesh".

Esta operación está apoyada por aviones de la coalición internacional antiyihadista y helicópteros del ejército iraquí.

Anna es una de las tres localidades aún en manos de los yihadistas, ubicada a un centenar de kilómetros de la frontera con Siria, en la inmensa y desértica provincia occidental de Al Anbar.

Tras la recaptura de Anna, y luego de Rawa, el objetivo de las tropas iraquíes será Qaim, última localidad antes de la frontera con la provincia siria de Deir Ezzor. El grupo EI se encuentra allí también bajo el fuego de las fuerzas del régimen de Bashar al Asad, así como de una alianza de combatientes árabes y kurdos con apoyo estadounidense.

La batalla por la reconquista de estas tres localidades, donde se encuentran aún, según un general iraquí, "más de 1.500 yihadistas", podría tener lugar antes o después del asalto a otro bastión yihadista en Irak, Hawija y sus alrededores (300 km al norte de Bagdad).

Irak infligió un duro golpe al grupo EI al echarlo a comienzos de julio de Mosul (norte), tres años después de la toma de la segunda ciudad del país por los yihadistas.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP