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Adut Dut, víctima de malnutrición, reposa sobre el regazo de su madre en la unidad de estabilización de un hospital en la ciudad de Tonj, en Sudán del Sur, el 5 de mayo de 2017

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La hambruna en Sudán del Sur puede convertirse en una catástrofe humanitaria si la comunidad internacional no se moviliza, advirtieron distintas ONG en el Foro Económico Mundial sobre África.

Esta crisis alimentaria, propagada por todo el Cuerno de África, constituye uno de los principales temas de debate entre los responsables económicos y políticos del continente, reunidos desde el miércoles en la ciudad sudafricana de Durban, a orillas del océano Índico.

La presidenta de Stop Hunger Now, Sarai Khan, lamentó la poca ayuda internacional enviada a Sudán del Sur.

"Es siniestro. Ya vivieron una sequía importante en 2012 y parece que nunca se han recuperado del todo", declara Khan. "Ahora es la segunda, y las ONG y los Gobiernos dudan en hacer lo necesario", continúa.

"Si no se hace nada, vamos a acabar el año con seis millones de muertos", afirma.

La ONU, menos alarmista, estima en más de 100.000 el número de personas directamente afectadas por la hambruna y en un millón los sursudaneses que podrían estarlo.

Esta situación, añadió recientemente Naciones Unidas, es la consecuencia de la guerra civil que arrasa al país más joven del mundo desde finales de 2013, dos años después de independizarse de Sudán.

La contienda se debe a las rivalidades políticas y étnicas entre el presidente, Salva Kiir, y su exvicepresidente, Riek Machar.

- "Necesidades enormes" -

La ONU calcula que hacen falta 1.500 millones de euros para evitar muchas muertes en Sudán del Sur. A día de hoy, se ha recaudado alrededor del 26% de este monto.

"Las necesidades son enormes, el déficit de ayuda, también", declara a la AFP la directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima. "Hay que colmarlo urgentemente", insiste, porque "cuando alguien se muere de hambre, es un fracaso porque es posible impedirlo actuando rápidamente".

Esta guerra desestabiliza también a sus vecinos: Somalia, Sudán, Etiopía, Kenia y Uganda. Alrededor de 1,9 millones de personas han huido de la guerra en Sudán del Sur, en su mayoría a los países limítrofes.

"Visité lugares donde la gente está atrapada en campamentos llamados de 'protección de los civiles'", afirma Byanyima. "Las mujeres tienen elección entre sufrir hambre o salir del campamento en busca de comida con el riesgo de que las violen", agrega.

A miles de kilómetros más al este, Nigeria atraviesa una situación alimentaria también muy difícil.

"Vuelvo justo del noreste de Nigeria, devastado por (el grupo islamista) Boko Haram", añadió la responsable de Oxfam. "Allí 47.000 personas padecen hambre y otros cinco millones podrían correr la misma suerte en los próximos meses", destaca.

Según el vicecoordinador de la ONU para Nigeria, Peter Lundberg, las agencias humanitarias que trabajan en el país habrán agotado sus fondos en junio.

- "Paradoja africana" -

Antes del foro de Durban, el viceministro de Finanzas sudafricano, Sifiso Buthelezi, insistió en la paradoja de que haya hambruna en un continente rico en recursos naturales.

"La agricultura es uno de los puntos de esta paradoja africana", estimó. "Hay terrenos extensos pero nuestro pueblo se muere de hambre. Hay que hacer algo a toda costa", subraya.

Para Byanyima, la solución pasa por una reforma del sistema de intervención y mantenimiento de la paz de la ONU.

"El Consejo de Seguridad es incapaz de ejercer la más mínima presión sobre los dirigentes irresponsables, como los de Sudán del Sur", lamenta la directora de Oxfam. "Los conflictos se prolongan a falta de un medio eficaz para resolverlos", determina.

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AFP