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Unos helicópteros del Gobierno de Sudán del Sur sobrevuelan el distrito Checkpoint de Juba, escenario de combates, el 11 de julio de 2016

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El presidente sursudanés, Salva Kiir, y su rival, el vicepresidente y exrebelde Kiek Machar, respondieron este lunes al llamamiento de la comunidad internacional y decretaron un alto el fuego "inmediato" en el país tras cuatro días de intensos combates en la capital, Juba.

A media tarde, el ministro de Información sursudanés, Michael Makuei, anunciaba en una locución televisada que el presidente Kiir había firmado un decreto ordenando "el cese de las hostilidades con efecto inmediato" a partir de las 18H00 locales (15H00 GMT).

Según este decreto, todos los comandantes del ejército gubernamental (SPLA) reciben "la orden de cesar todo combate y obedecer el decreto, controlar sus fuerzas y proteger a la población civil y sus bienes", según los propios términos del decreto.

Poco después, era el vicepresidente Machar quien aseguraba en una entrevista con la emisora Eye Radio Juba que había ordenado a sus tropas respetar el alto el fuego.

Paralelamente al anuncio de la tregua, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, había exigido un "embargo inmediato sobre las armas" destinadas a Sudán del Sur y nuevas "sanciones dirigidas" contra los responsables de la violencia.

Desde el viernes, las fuerzas progubernamentales fieles a Kiir y los exrebeldes a las órdenes de Machar se enfrentaban en durísimos combates en Juba.

Solo el viernes murieron cerca de 300 personas. Por el momento, no se conoce el balance de víctimas de los otros días, pero el domingo dos cascos azules chinos fallecieron por la explosión de una bomba cerca de un vehículo de la ONU.

- 'Artillería pesada'-

El lunes, en los enfrentamientos, que se centraron en la zona del aeropuerto (noreste) y en el barrio de Tomping (centro), se empleó artillería pesada, según una fuente occidental.

Poco antes del anuncio del cese el fuego, el portavoz del ejército gubernamental, Lul Koang, había ordenado a los soldados leales al Gobierno que regresaran a los cuarteles y aseguró que arrestaría a cualquier soldado, formara parte del ejército o de una milicia, que participara en pillajes o exacciones contra la población. "Dispararemos a cualquier persona que se resista a su detención", advirtió.

Los combates comenzaron en vísperas del quinto aniversario de la independencia del país, reavivando los temores sobre el fracaso del frágil proceso de paz tras una guerra civil de más de dos años que ha dejado decenas de miles de muertos.

Una disputa política entre Kiir y Machar desencadenó un conflicto interno en el país en diciembre de 2013.

Sin embargo, en el marco de un acuerdo de paz firmado en agosto de 2015, Machar regresó a Juba en abril junto a un importante contingente de hombres y ejerció de nuevo de vicepresidente, en un Gobierno de unión nacional encabezado por Kiir.

- 'Brutalidad absurda' -

El lunes seguían sin esclarecerse las causas de este estallido de violencia. Un diplomático occidental criticó la "brutalidad absurda tanto de unos como de otros, que responden a las provocaciones".

Durante la noche, las lluvias empeoraron la situación de los desplazados por la violencia, que huyeron de los barrios más afectados por los enfrentamientos. Entre ellos, el corresponsal de la AFP que los siguió y que calificó la situación de "aterradora".

Según la MINUSS (la fuerza pacificadora de la ONU), 7.000 civiles se refugiaron en sus dos campos, de los cuales uno se encuentra cerca del lugar donde empezaron los combates. En él ya hay unos 28.000 desplazados, mientras que otros centenares se refugiaron en las iglesias de la ciudad.

La MINUSS aseguró que su campo estaba "directamente atrapado en los combates" y contabilizó 67 personas heridas, de las cuales 8 fallecieron posteriormente, en los lugares de protección reservados a los civiles o en los alrededores.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidió el domingo ayuda a los países de la región para poner fin a los intensos combates.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Supervisión y Evaluación de los acuerdos de paz del 26 de agosto de 2015 urgió este lunes a celebrar una cumbre urgente de la IGAD, organización que reúne a los países de la región, para abordar la crisis en Sudán del Sur.

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AFP