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Un soldado estadounidense conduce un autobús en Lashkar Gah, en la provincia afgana de Helmand, el 29 de abril de 2017

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La tasa de muertes de los miembros de las fuerzas de seguridad afganas fue "escandalosamente alta" durante la que históricamente fueron fechas calmadas, en invierno, durante la lucha contra los talibanes, dijo este lunes un organismo de control estadounidense en un informe.

Según la oficina del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR), 807 soldados de las Fuerzas de Seguridad y Defensa Nacional de Afganistán (FSDNA) murieron entre el 1 de enero y el 24 de febrero.

"Afganistán sigue sumido en una guerra mortal y las bajas sufridas por las FSDNA en la lucha contra los talibanes y otros insurgentes continúan siendo escandalosamente altas", señaló la oficina en su informe.

Los niveles de violencia tradicionalmente disminuían durante los fríos meses de invierno (diciembre a marzo) en Afganistán, pero este año los talibanes continuaron luchando contra las fuerzas gubernamentales más exitosamente con un cruento ataque el 19 de abril contra una base militar cerca de la ciudad de Mazar-i-Sharif.

En la masacre participaron insurgentes armados con cañones y atacantes suicidas con bombas que mataron a al menos 144 reclutas, dijo un funcionario estadounidense a la AFP, aunque múltiples fuentes han afirmado que el número de víctimas era aún mayor.

Los talibanes afganos lanzaron su "ofensiva de primavera" el viernes, anunciando nuevas luchas que el grupo dijo que incluirían "ataques convencionales, guerra de guerrillas, ataques complejos y ataques desde dentro", en los que soldados y policías se vuelven contra sus pares.

La policía afgana y las unidades del ejército asumieron en 2015 el control de las operaciones de la OTAN para garantizar la seguridad en el país.

Según el SIGAR, 6.785 soldados afganos y policías fueron abatidos entre el 1 de enero y el 12 de noviembre de 2016, y otros 11.777 heridos.

El Gobierno afgano no ha proporcionado datos de las fuerzas estadounidenses y afganas de las últimas siete semanas, pero incluso las cifras parciales mostraron un aumento de alrededor del 35% de todo 2015, cuando unos 5.000 efectivos murieron.

El informe de SIGAR también encontró que tanto el Gobierno afgano como los grupos insurgentes aumentaron ligeramente la cantidad de territorio que controlaban, al disminuir el número de áreas consideradas "disputadas".

Las fuerzas afganas controlan actualmente el 59,7% del territorio del país, frente al 57,2% del trimestre anterior.

Mientras tanto, los talibanes y otros grupos insurgentes vieron que sus áreas de control o influencia aumentaban ligeramente de 10% a 11,1%.

El Congreso de Estados Unidos creó SIGAR para supervisar cómo se han gastado desde 2002 más de 100.000 millones de dólares destinados a la reconstrucción de Afganistán.

Parte de su labor consiste en recopilar informes trimestrales que proporcionen una visión del progreso del país -o de su ausencia- y destaquen los desafíos en seguridad.

El informe del SIGAR también destaca un recuento de la ONU que muestra que las víctimas civiles en 2016 fueron las más altas desde que la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán comenzó a registrarlas en 2009.

Ese recuento concluyó que las víctimas civiles relacionadas con el conflicto ascendieron a 11.418 en 2016, incluidos 3.498 muertos y 7.920 heridos.

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