Los conservadores de Polonia revalidaron su mandato en las elecciones legislativas al lograr mayoría absoluta, con 43,59% de los votos y 235 escaños en una cámara baja que cuenta 460, según resultados oficiales anunciados este lunes por la Comisión electoral nacional.

El partido Derecho y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, muy popular en las zonas rurales gracias a sus ayudas sociales, obtiene así una cómoda mayoría absoluta en la cámara baja y un nuevo mandato de cuatro años para realizar su programa de reformas a veces polémicas.

La principal formación de oposición, la Coalición cívica (KO, centrista), logró 27,40% de los votos y 134 diputados, según los resultados oficiales.

Por otro lado, la izquierda regresará al Parlamento tras una ausencia de cuatro años, mientras que la ultraderecha también logró ingresar.

La Alianza de izquierda democrática SLD obtuvo 49 escaños con 12,56% de los votos. La Confederación, formación heteróclita de extrema derecha antisistema, obtuvo 6,8% de los votos y 11 diputados.

En el Senado, el PiS perdió el control al obtener 48 escaños de 100, lo que, según analistas, propiciaría cierto control a la rápida aplicación de las reformas planeadas por el gobierno.

- "Arduo trabajo" -

"Tenemos por delante cuatro años de arduo trabajo", aseguró el domingo por la noche Kaczynski en la sede de su partido.

"Merecemos más", agregó el jefe de filas del PiS, considerado el hombre más influyente de Polonia.

Según esos resultados, la principal formación de la oposición, la Coalición Cívica (KO, centro) habría recabado el 26,10% de los votos, seguida por la izquierda (12,10%). El partido de los agricultores PSL, asociado a los antisistema Kukiz'15, habrían logrado el 8,81% de los votos.

Una formación de ultraderecha antisistema, que incluye a los ultraliberales y a los nacionalistas antimigrantes, la Confederación, entraría en el Parlamento con el 6,71% de los votos. La minoría alemana habría obtenido un escaño.

La participación fue del 61,1%, un récord desde las primeras elecciones de 1989, que se organizaron aún según el sistema heredado del comunismo. Entre las cinco listas que deben entrar en el Parlamento, algunas son alianzas de grupos muy distintos.

"Con muchos jóvenes nuevos y valientes, sin respeto por los viejos, esta será una 'Dieta' [Asamblea polaca] más clara, más animada, más interesante", señaló Ewa Marciniak, politóloga de la Universidad de Varsovia.

El PiS "tiene la mayoría absoluta y no necesita aliados para gobernar", declaró por su parte a la AFP Stanislaw Mocek, rector de la universidad Collegium Civitas. Pero "no tiene una mayoría suficiente para rechazar un veto presidencial, así que el desafío para la oposición será apostar por las elecciones presidenciales del año próximo".

En el poder desde 2015, el PiS trató de movilizar a las capas más desfavorecidas de la sociedad, sobre todo las de las regiones rurales, defendiendo los valores familiares frente a la "ideología LGTB", con la bendición de la Iglesia Católica, todavía muy influyente. En su programa, prometió más ayudas familiares, una bajada de los impuestos y una subida del salario mínimo, unas medidas posibles gracias a los buenos resultados de la economía polaca.

Frente a ellos, la oposición de la KO se apoyó en los habitantes de las grandes ciudades, molestos por las controvertidas reformas del PiS, incluyendo las del sistema judicial, y por la transformación de los medios públicos en medios de propaganda gubernamental.

En su primera reacción, su líder, Grzegorz Schetyna, prometió que la KO ganaría las elecciones presidenciales de 2020.

Por su parte, la izquierda, que condenó la campaña anti-LGTB de los conservadores pero que apoya su programa social, manifestó su satisfacción por haber regresado al Parlamento.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes