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Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, durante su rueda de prensa semanal en el Capitolio el 15 de junio de 2017

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Con su poder congelado en Washington y tras haber perdido este año varias carreras en el Congreso, los demócratas luchan por elaborar estrategias ganadoras que transformen la desilusión que genera el presidente Donald Trump en una victoria en las elecciones legislativas de 2018.

El partido presentó a unos candidatos "diferentes" en las cuatro elecciones de los últimos meses: en Montana concurrió un vaquero poeta y en Georgia se la jugaron por un novato.

Pero los republicanos frenaron todos sus avances, condenando a los legisladores demócratas, estrategas y funcionarios del partido a repetirse la misma pregunta: ¿cómo dar vuelta a este resultado para retomar el Congreso el próximo año?

"Definitivamente se están lamiendo las heridas", dijo a la AFP Kerwin Swint, profesor y jefe del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal de Kennesaw (Georgia).

El debate entre los demócratas ha girado en torno a si apostar todo a una agenda nacional anti-Trump o delinear tácticas individuales para los problemas económicos locales, en un intento por reparar las desgastadas conexiones entre el Partido Demócrata y el votante común.

Los comicios del 20 de junio de Georgia demostraron "la eficacia de la resistencia de Trump en el poder", a pesar de los escándalos que rodean a la Casa Blanca, señaló Swint.

"Los demócratas no deberían concentrar sus campañas en él, deberían hacerlas sobre el empleo", agregó. "Necesitan un discurso mucho más económico".

Zac Petkanas, quien dirigió la operación de respuesta rápida de Hillary Clinton durante la campaña presidencial de 2016, opinó que los republicanos no deberían ver sus cuatro victorias en el Congreso como una señal de que todo está bien.

En un ambiente político normal, las elecciones en Georgia, Kansas, Montana y Carolina del Sur --celebradas para llenar los puestos dejados por congresistas que se unieron al gabinete de Trump-- serían simples trámites para los republicanos dado su pasado en esos estados, dijo Petkanas en una entrevista telefónica.

Pero todos los triunfos estuvieron dentro del margen de siete puntos porcentuales.

Trump y legisladores republicanos han alardeado de las victorias, "pero creo que en privado están muy asustados", afirmó. "Están en las carreras de sus vidas, y lo saben".

- "Oportunidad única" -

Mientras los demócratas tratan de reagruparse, están atrapados por una omisión flagrante: ningún protagonista claro del partido ha surgido como potencial rival de Trump en 2020.

A falta de aspirante, algunos demócratas han comenzado a pedir a la líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ícono de la jerarquía del partido, que dé un paso atrás para que permitir que se renueve el liderazgo.

"No creo que la gente de Washington se esté dando cuenta de lo tóxica que es la marca del Partido Demócrata en gran parte del país", declaró a CNN el congresista Tim Ryan, quien desafió sin éxito a Pelosi el año pasado, tras la derrota de Georgia.

La congresista de California rebatió a los rebeldes de su partido, insistiendo en que ella ha unido a los demócratas. "Mi decisión sobre cuánto tiempo me quedo no depende de ellos", dijo Pelosi, de 77 años, a periodistas.

"Me gustaría mantenerla justo donde está, porque nuestro récord contra ella es extraordinario", dijo irónicamente Trump a Fox hace unos días.

El partido en el poder tradicionalmente obtiene resultados malos en las elecciones de mitad de mandato.

En 2010, dos años después del inicio del primer gobierno de Barack Obama, perdieron 63 escaños y el control de la Cámara de Representantes de 435 miembros.

Ahora necesitan ganar 24 escaños para recuperar la Cámara. Los analistas aseguran que hay varias docenas de asientos republicanos en juego.

En un memorando de la semana pasada, el presidente del Comité Demócrata de Campaña del Congreso, Ben Ray Lujan, señaló que hay al menos 71 distritos más competitivos que los cuatro disputados hasta ahora.

"Tenemos una oportunidad única para cambiar el control de la Cámara de Representantes en 2018", escribió.

Una razón por la que Lujan está apostando por la victoria: el proyecto de ley de salud republicano.

Los senadores republicanos revelaron el jueves su plan, que derogaría gran parte de las reformas de salud de Obama.

Pero el proyecto ha tenido una recepción fría. Los demócratas cuentan con que los votantes se subleven contra cualquier legislador que apoye una ley que podría dejar a millones de estadounidenses sin seguro médico.

"Mucho dependerá de dónde esté el índice de aprobación de Trump el próximo año, y el cuidado de la salud obviamente moldeará ese clima", apuntó Swint.

AFP