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Dos personas lloran en el aeropuerto de Pulkovo, cerca de San Petersburgo, donde acudían los familiares y amigos de pasajeros del avión estrellado en el Sinaí egipcio, el 31 de octubre de 2015

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Nunca "más volveré a verlos", exclamó llorando Ella Smirnova en el aeropuerto de San Petersburgo cuando se confirmó la muerte de todos los pasajeros del avión ruso, entre ellos sus padres, que se estrelló el sábado en el Sinaí egipcio.

El presidente ruso, Vladimir Putin, declaró una jornada de duelo nacional el domingo y expresó sus "profundas condolencias" a los allegados de las víctimas.

Ella Smirnova, de 25 años, esperaba a sus padres en el aeropuerto de San Petersburgo, destino del avión ruso que se estrelló el sábado por la mañana veintitrés minutos después de despegar del balneario Sharm el Sheij en Egipto.

"Confiaré en que están vivos hasta el final, pero quizás nunca vuelva a verlos", había dicho antes cuando, en medio de otros familiares de pasajeros invadidos por las lágrimas, esperaban ansiosos noticias de sus parientes.

"Estoy esperando a mis padres, hablé con ellos por teléfono cuando ya estaban en el avión y luego escuché las informaciones" sobre la tragedia, narró Smirnova

"Mi mujer estaba en el avión, de vacaciones con nuestros hijos, que gracias a Dios volvieron dos días antes que ella", dice desesperado Nail, de 60 años.

Varias ambulancias llegaron a mitad de la jornada al aeropuerto Pulkovo, en la periferia de la antigua capital imperial rusa (noroeste), y las autoridades fletaron autobuses para trasladar a los familiares a un hotel cercano.

El Airbus A321 de la compañía Kogalymavia despegó a las 5H51 locales (3H51 GMT) con 217 pasajeros y siete miembros de la tripulación a bordo, según las autoridades rusas, y se estrelló 23 minutos después.

Los restos se localizaron en medio de una zona montañosa de la provincia del Sinaí del Norte.

La caída del aparato, cuyas causas se desconocen, provocó la muerte de todos sus ocupantes, según las autoridades egipcias.

Putin ordenó el envío al lugar de aviones con equipos de emergencia. A la zona también se desplazarán miembros del Comité de Investigación, encargado de las principales pesquisas en Rusia, así como el ministro de Transportes, Maxim Sokolov.

- Volando desde 1997 -

Irina Semionova, una mujer de 35 años, fue a Pulkovo para buscar a su amiga Natasha. "Yo misma acabo de volver de Sharm el Sheij, nos conocimos en el hotel... Mantuvimos contacto por última vez cuando ella estaba en las tiendas libres de impuestos de Sharm el Sheij y me dijo que me había comprado un perfume", cuenta, al tiempo que muestra en su teléfono una foto de su amiga en traje de baño.

Según las agencias rusas, el avión había sido fletado por el touroperador Brisco, que realiza viajes principalmente a Turquía y Egipto, los destinos turísticos preferidos de los rusos.

Las baratas playas egipcias están sufriendo menos que otros destinos la caída del rublo y la recesión en Rusia, que han motivado un fuerte descenso de los viajes al extranjero.

La compañía Kogalymavia, que opera como Metrojet desde 2012, fue creada en 1993 con el nombre de Kolavia. Está clasificada en la 19 posición en Rusia por el número de pasajeros que transporta, según las estadísticas de las autoridades aéreas rusas, y explota dos Airbus A320 y siete A321.

El A321 que se estrelló este sábado había realizado su primer vuelo en 1997 con la compañía libanesa MEA, según la página web especializada airfleets.fr, antes de pasar a Onur Air, a Saudi Arabian Airlines, de nuevo a Onur Air y finalmente a Kogalymavia, en 2012.

Los pasajeros presentes en Pulkovo apuntaban directamente a la compañía este sábado.

"No sabemos qué avión tenemos... Si es Kogalymavia, no queremos ir", declaró ante la televisión pública rusa Angelika, que estaba esperando para embarcar con dirección a Egipto.

El accidente aéreo más mortífero de los últimos años en Rusia se produjo el 17 de noviembre de 2013, cuando un Boeing 737 de la aerolínea rusa Tatarstan de 1990 se estrelló en el aeropuerto de Kazan (Volga), lo que provocó la muerte de sus 44 pasajeros y seis miembros de la tripulación.

Aquello provocó que Rusia pusiera en entredicho el estado de su parque aéreo, en un momento en que numerosas compañías regionales explotaban aparatos de varias décadas.

AFP