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El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, el 20 de septiembre de 2017 en Nueva York

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El acuerdo nuclear multipartito firmado en 2015 con Irán se convirtió este miércoles en el centro de una tormenta política en la ONU, ya que los firmantes admitieron que las partes cumplen con los compromisos pero Washington volvió a mencionar "problemas".

Al fin de una jornada frenética, el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, insistió que en el Gobierno estadounidense ve "problemas significativos" en el acuerdo, en especial las cláusulas que establecen plazos escalonados para las restricciones del propio entendimiento.

Todos los países firmantes -EEUU, China, Rusia, Francia, Reino Unido, Alemania e Irán- mantuvieron este miércoles una reunión y posteriormente la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, dijo a la prensa que no se "discutieron modificaciones" al acuerdo.

"Todos concordamos en que todas las partes están cumpliendo sus compromisos", señaló Mogherini a los periodistas en la ONU, luego de que Irán y las seis naciones firmantes celebraran esta primera reunión.

En la opinión de Mogherini, "no es necesario renegociar partes del acuerdo porque se refiere a un programa nuclear y en ese sentido está funcionando".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera que el acuerdo de 2015 no funciona y el 15 de octubre debe informar al Congreso estadounidense si está en condiciones de certificar que Irán está cumpliendo con sus obligaciones a la luz del compromiso sellado.

El martes, Trump había dicho ante la Asamblea General de la ONU que el acuerdo es "una vergüenza", y posteriormente el propio Tillerson señaló que el documento debía ser "revisitado".

- No abrir otra crisis -

Este miércoles, Mogherini recordó que la comunidad internacional ya está preocupada con las amenazas nucleares de Corea del Norte y sería peligroso abrir otro frente de conflicto.

"Ya tenemos una potencial crisis nuclear. No precisamos abrir otra", advirtió.

En cambio, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, matizó que el acuerdo, si bien es necesario, podría ser "insuficiente".

"Precisamos del acuerdo. ¿Es suficiente? No lo es, a la luz de la creciente presión que Irán está aplicando en la región" de Medio Oriente, dijo el mandatario francés.

En la mañana de este miércoles, al hablar ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Irán, Hasan Rohani, advirtió que su país reaccionará "con determinación" en caso de que cualquiera de los firmantes decida violar el acuerdo alcanzado en 2015.

"Sería una gran lástima que este acuerdo resulte destruido por parias recién llegados al mundo de la política. El mundo perdería una gran oportunidad", señaló el líder iraní.

Rohani añadió que el acuerdo "es el resultado de dos años de intensas negociaciones multilaterales y fue mayoritariamente aplaudido por la comunidad internacional" hasta ser refrendado por el propio Consejo de Seguridad de la ONU.

Por ese acuerdo, Irán suspendió parte de su programa de enriquecimiento de uranio, desmanteló algunos reactores y abrió instalaciones a la inspección de la ONU. En contrapartida, Estados Unidos y la Unión Europea levantaron sanciones que habían adoptado contra Teherán.

Poco más tarde, Rohani dijo a la prensa que ni siquiera consideraba la posibilidad de reabrir negociaciones con Estados Unidos para modificar el acuerdo, alegando que eso sería "una pérdida de tiempo".

- Venezuela sigue en la agenda -

En el ámbito latinoamericano, la crisis de Venezuela, volvió a ser debatida en el ámbito de la Asamblea General.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, advirtió sobre el impacto directo que la crisis tiene sobre los países de la región, por el aumento de los flujos migratorios.

Esa crisis "tiene un impacto profundo en la región" porque un incremento en los flujos migratorios provocaría "situaciones complejas en los países vecinos", señaló el mandatario.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) estima que la situación de Venezuela ha provocado una crisis regional de refugiados venezolanos.

Unos 300.000 venezolanos se han instalado en Colombia, cerca de la mitad de manera irregular.

A su vez, la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, pidió un "esfuerzo de negociación creíble y de buena fe que tenga el consenso de las partes y esté orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia" en Venezuela.

Varela y Michetti habían participado el lunes de una cena con Trump en la que el mandatario estadounidense les pidió aumentar la presión diplomática sobre Caracas.

Por su parte, el nuevo presidente de Ecuador, Lenín Moreno, utilizó la tribuna de la Asamblea General para pedir el fin del embargo que Estados Unidos mantiene contra Cuba.

"Si continuamos con las guerras y los bloqueos a estados y pueblos, como el bloqueo al hermano pueblo de Cuba, jamás podremos alcanzar una verdadera libertad y democracia", expresó.

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