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Un grupo de civiles celebra la "liberación" de la ciudad de Bengasi, en el norte de Libia, el 5 de julio de 2017, tras la toma del enclave yihadista por las fuerzas leales al mariscal Haftar

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"Por fin podré volver a mi casa. Ya puedo morir tranquilo", dice Said al Mabruk, de 72 años y desalojado hace tres por los yihadistas de su hogar de Bengasi, ciudad reconquistada por las fuerzas leales al hombre fuerte del este de Libia, el mariscal Jalifa Haftar.

El jeque Al Mabruk, habitante del barrio de Al Sabri, reconoce no obstante haberlo "pagado caro", tras haber perdido a un hijo que combatió junto a las fuerzas de Haftar.

Como él, miles de habitantes de Bengasi salieron a las calles en la madrugada de este jueves para celebrar la "victoria" ante los grupos yihadistas de la segunda ciudad del país, sumida en el caos desde hace años.

Cientos de vehículos desfilaron en medio de un concierto ensordecedor de bocinas y música, que causó enormes embotellamientos bajo un cielo iluminado por fuegos artificiales.

- "Liberación total" -

El mariscal Jalifa Haftar anunció en la noche del miércoles la "liberación total" de la ciudad, tras más de tres años de combates con los grupos extremistas.

Sus fuerzas alcanzaron a los últimos yihadistas, rodeados desde hacía varias semanas en sus guaridas de los céntricos barrios de Sug al Hut y Al Sabri.

El ejército aún prohíbe a los habitantes de esos dos barrios regresar a sus hogares, ante el temor de las minas y otros dispositivos explosivos dejado por los yihadistas.

Alia Hamad, no obstante, asegura que pudo regresar a su casa de Sug al Hut con la protección de los militares. "Pudimos recuperar nuestros documentos y los objetos más preciados", celebró.

Espera que "la siguiente etapa se dedique a resolver la crisis política y a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos", que se enfrentan a una escasez de liquidez y un alza de los precios sin precedentes, además de la inseguridad.

En 2014, el mariscal Haftar lanzó la operación "Dignidad" para recuperar Bengasi, bastión de la revolución libia de 2011 que expulsó del poder al dictador Muamar Gadafi.

Tras la revolución, la ciudad cayó en manos de los yihadistas y desde entonces las fuerzas favorables a Haftar se enfrentaron con grupos extremistas en combates casi diarios.

- "Respirar un poco" -

"Bengasi entra hoy en una nueva era de paz, seguridad, reconciliación (...) y reconstrucción", dijo el mariscal Haftar, vinculado a un Gobierno paralelo no reconocido basado en el este de Libia.

El militar contesta el poder del Gobierno de Unidad Nacional, basado en Trípoli y reconocido por la comunidad internacional. Éste, con dificultades para ampliar su influencia al resto del país, no comentó la "liberación" de Bengasi.

"Es hora de que respiremos un poco. Durante los tres últimos años, vivimos un ambiente de guerra y de terror (...) Estamos cansados de la guerra. Ahora tenemos que reconstruir nuestro país", dice Amal al Gamati, de 26 años.

"Estamos más seguros ahora", insiste Sawssen, de 20 años, vestida al estilo occidental.

"Nos daba miedo salir sin cubrirnos la cabeza", relata sorbiendo un café en un parque de atracciones abierto recientemente.

Cerca de allí, Aziza Aguri, de 62 años, mira al cielo intentando vislumbrar un avión caza que sobrevuela el parque. Ella también cuenta que fue expulsada de su casa, en el barrio de Al Sabri.

"Por fin regresaremos a nuestros barrios destruidos. Intentaremos reconstruirlos tras exterminar a esta banda de criminales", afirma.

El embajador británico en Libia, Peter Millett, se congratuló por "la liberación de Bengasi" en su cuenta de Twitter. "El terrorismo no tiene lugar en Libia. Esperemos que aporte paz, seguridad y prosperidad para los habitantes de Bengasi", agregó.

AFP