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Una combinación de imágenes creada el 24 de julio de 2017 muestra al jefe libio del Gobierno de Unidad Nacional (GNA), Fayez Al Sarraj (dcha.), y al mariscal Jalifa Haftar, que controla el este de Libia

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Los dos principales protagonistas de la crisis en Libia, el político Fayez Al Sarraj y el mariscal Jalifa Haftar, se reunirán el martes cerca de París bajo los auspicios del presidente francés, Emmanuel Macron, que busca hacerles firmar un acuerdo para sacar al país del caos.

Fayez Al Sarraj, jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GNA), que cuenta con el apoyo de Naciones Unidas, y el mariscal Jalifa Haftar, que controla el este del país y no reconoce el gobierno de Sarraj, se reunirán el martes por la tarde en un castillo en el barrio parisino de Celle-Saint-Cloud, propiedad del Ministerio francés de Exteriores.

Macron los recibirá individualmente antes de una reunión tripartita en presencia del nuevo emisario de la ONU para Libia, Ghassan Salame, que asume sus funciones esta semana. Serán las terceras conversaciones entre Sarraj y Haftar en tres meses.

Esta iniciativa es arriesgada, si se toma en cuenta la complejidad de la situación libia, un país petrolero sumido en el caos desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011: varias autoridades rivales y una miríada de milicias se disputan el poder, la amenaza yihadista sigue latente, y el tráfico de armas y de personas prospera. Sin olvidar la implicación de potencias regionales rivales en el conflicto.

Para Francia este encuentro entre los dos protagonistas de la crisis libia es una "señal fuerte" y una muestra del "compromiso personal" del presidente francés en este tema.

"La idea no es encontrar mañana una solución a la crisis libia, pero esperamos que los dos protagonistas se pongan de acuerdo sobre una declaración conjunta", indicó la presidencia francesa. Las discusiones sobre este texto ya comenzaron y son complejas, agregó la misma fuente.

- "Errores del pasado" -

El nuevo presidente francés ha hecho de la crisis libia una de sus prioridades. Apoya la línea "pragmática" de su ministro de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, que toma en consideración "la relación sobre el terreno" y considera al mariscal Haftar como el principal baluarte contra la amenaza yihadista.

"El equilibrio de fuerzas ha cambiado a favor de Haftar: ha ganado terreno en el sur del país, ha conquistado la base estratégica de Al Jufra en el centro y podría dirigirse a Sirte (oeste) en las próximas semanas", resume Mattia Toaldo, especialista en Libia del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR).

Pero, según Toaldo, "nada garantiza" que se encuentre una solución a esta crisis. Sarraj, que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, no ha logrado imponer su autoridad en el país un año después de la instalación del GNA en Trípoli. En cuanto al mariscal Haftar, varios observadores independientes cuestionan sus ambiciones y su disposición a someterse a una autoridad civil

"Creo que no es alguien que pueda ser controlado. Quiere gobernar Libia y luchará contra todos los que están en contra de él", estima una fuente humanitaria que conoce bien el terreno. "Esperamos que si firma algo lo respete", señala una fuente diplomática, también escéptica.

La iniciativa francesa fue recibida fríamente en Italia, expotencia colonial en Libia y que hoy está en primera línea frente a los migrantes que llegan cada día por centenares desde la costa libia.

"Francia no debe repetir los errores cometidos en Libia en el pasado", dijo el secretario de Estado italiano de Asuntos Europeos, Sandro Gozi, que calificó de "desastrosa" la intervención internacional decidida en el año 2011 bajo la dirección del presidente francés Nicolas Sarkozy.

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AFP