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Un póster de campaña del UKIP en el centro de la localidad de Stoke-on-Trent, Inglaterra, el 14 de febrero de 2017

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Los laboristas y el UKIP se disputan un diputado el jueves en Stoke, la capital del Brexit y, más que eso, la imagen de paladines del pueblo frente a las élites, la dicotomía política del momento.

Paul Nuttall, el nuevo líder del antieuropeo y antinmigrante Partido por la Independencia de Reino Unido (UKIP), es el candidato en la batalla por Stoke-on-Trent Central, un bastión laborista desde que se creó la circunscripción en 1950.

Pese a los 3,8 millones de votos conseguidos en las últimas elecciones, muchos robados al laborismo, y a causa de un sistema electoral que favorece a los grandes partidos, el UKIP cuenta solo con un diputado en el Parlamento.

Para los laboristas y su cuestionado líder, Jeremy Corbyn, está en juego detener la sangría de popularidad y seguir presentándose como el partido del cinturón obrero.

Los habitantes de esta ciudad de la región de West Midlands, otrora famosa por su industria alfarera, no escapan a la desafección política que invade las ciudades venidas a menos, tan proclives al voto-protesta.

- Una elección clave en la historia política nacional -

"No hay ni un político bueno, solo están interesados en ellos mismos", explicó Chris Silcock, un fontanero que apoyó la salida de la Unión Europea en el referéndum del 23 de junio.

Silcock trabajaba en una casa vacía cuyo pasillo estaba lleno de pasquines electorales dejados estos días a través de la rendija del correo.

"Pensaban que íbamos a ir todos como borregos a votar a favor de la UE. No tenían ni idea. Simplemente no escucharon a la gente", dijo este trabajador de 62 años.

De las 30 grandes ciudades británicas, Stoke tuvo el mayor porcentaje de votos a favor del Brexit, el 69,4%.

Después de que el UKIP consiguiera uno de sus objetivos fundacionales con el Brexit, Nuttall estima que la supervivencia del partido depende de posicionarlo como el defensor de la clase obrera en los antiguos cinturones industriales del centro y el norte de Inglaterra, tradicionales bastiones laboristas. Sitios como Stoke.

"Puede ser una de las elecciones parciales claves en la historia política británica", estimó Mick Temple, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Staffordshire, en Stoke.

"Si el laborismo pierde aquí, ¿en qué lugar del norte puede retener su escaño? Y para el UKIP, si no gana en Stoke-on-Trent, ¿dónde va a hacerlo?".

- Apuesta personal del nuevo líder -

Nuttall, de 40 años, antiguo profesor universitario, acepta que su candidatura es una apuesta.

"Dije que lideraría desde la primera línea", dijo Nuttall, que sucedió en noviembre a Farage.

"Esta era la primera oportunidad de pelear en una elección parcial. (Stoke) es considerada la capital del Brexit en muchas maneras, así que di un paso adelante", explicó a la AFP.

En las pasadas elecciones generales, en mayo de 2015, los laboristas ganaron aquí con un 39% de los votos y el UKIP fue el segundo con un 23%. Pero ante todo, fue la única circunscripción en la que la mayoría de electores no votaron.

Las casas de apuestas dan favorito al laborista Gareth Snell ante Nuttall, con los conservadores -que gobiernan el país- perdidos entre el resto de candidatos.

Snell, un concejal, apoyó la permanencia en la UE, pero asegura que acepta el resultado del referéndum y no bloqueará la salida.

El gran apoyo al Brexit en Stoke "tuvo su origen en el sentimiento de haber sido abandonados", dijo Snell a la AFP en su cuartel de campaña, una oficina de los sindicatos.

En cuanto a la campaña de Nuttall está por ver de qué manera le afecta la confesión de que era mentira que hubiera perdido "amigos íntimos" en la tragedia en el estadio de Hillsborough, en 1989, en donde murieron 96 aficionados del Liverpool, su equipo de fútbol.

AFP