Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un musulmán lee el Corán en la Gran Mezquita de Bruselas el 25 de marzo de 2016

(afp_tickers)

"Ya hemos condenado bastante, ahora hay que actuar". Los musulmanes congregados en la Gran Mezquita de Bruselas para la tradicional oración semanal, la primera desde los atentados, lanzaron este viernes un mensaje de paz y prometieron luchar contra la radicalización.

"Hoy mismo lanzamos un programa contra la radicalización, sobre todo la de los jóvenes. Tenemos que intentar acercarnos a la población", dice Ndiaye Mouhameth Galaye, uno de los dos imanes de la mezquita.

"De los 400 ó 500 jóvenes que se han ido a Siria, no hay ni uno que haya estudiado aquí", afirma con contundencia este senegalés afincado en Bruselas, en referencia a los belgas que se calcula que están haciendo la guerra santa en el extranjero.

Sin embargo es consciente de los límites de su programa, que consiste en cursos específicos para los jóvenes, y destaca su trabajo de asesoramiento a los padres que descubren que sus hijos se están radicalizando.

"Algunos padres se levantan un día y descubren que su hijo se niega a darles los buenos días, les reprochan no comer halal y empiezan a cambiar de costumbres. Y entonces el padre, preocupado, viene a vernos", dice el imam que asegura haber evitado que varios jóvenes se fueran a Siria.

El gran edificio de la mezquita, financiado por la organización internacional Liga Mundial Islámica ("no nos financia Arabia Saudí", precisa el imán), está situado en un parque del barrio de las instituciones europeas, a diez minutos de la estación de metro de Molenbeek donde el martes un kamikaze se hizo estallar en nombre del islam.

En la entrada están colgadas una bandera europea y dos belgas y el panel electrónico que normalmente sirve para informar a los fieles hoy reza: "No a la violencia, no al terrorismo".

Una manera para los musulmanes de mandar un mensaje al país y al mundo y luchar contra lo que consideran una asimilación totalmente injusta entre islam y terrorismo.

- "Mancillan el nombre de Dios" -

"Hay mucha gente que mezcla terrorismo, islam y musulmanes. Ponen a todo el mundo en el mismo saco y es una mentira" dice indignada Dina Carballo El Assili, una estudiante de enfermería de 19 años que asiste a la oración. "Un terrorista que dice 'Allahu akbar' mancilla el nombre de Dios", recuerda, citando el Corán.

A la frustración de los musulmanes de ser señalados con el dedo, se une la realidad evidente de que los atentados no discriminan entre religiones.

Lo demuestra la dramática muerte de Loubna Lafquiri, una belga musulmana de 29 años, profesora y madre de tres hijas, cuya muerte en la explosión del metro ha conmocionado a todo el país y se ha convertido en símbolo de la masacre.

"Yo podría haber sido una víctima, tomo el mismo metro cada día" dice el imán mientras van llegando los fieles, jóvenes, viejos e incluso algunos niños acompañados por sus padres.

Luego se sacan los zapatos y se reúnen en la gran sala ricamente ornamentada con una gran lámpara y motivos orientales. Las mujeres asisten a la oración desde un pequeño balcón.

Tras la conmoción de los atentados del martes, muchos se niegan a resignarse. "He nacido aquí, nunca he tenido ningún problema con la justicia", explica Ramon, un hombre de 50 años de pelo rizado, orgulloso de ser belga y musulmán.

"Los musulmanes no tenemos porque justificarnos cada vez que ocurre algo. Desgraciadamente esos jóvenes juegan con el nombre del islam, pero son casos aislados", asegura.

Cuando acaba la ceremonia, en la que también interviene, en árabe, el segundo imán de la mezquita, los tradicionales 'Allahu akbar' ('Alá es grande') se mezclan con gritos de 'Viva Bélgica'.

Luego todos salen al pequeño parque para guardar un minuto de silencio, cerrado con aplausos, en un nuevo mensaje de paz que repiten sin cesar.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP