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Dos niñas palestinas posan delante de la Cúpula de la Roca, en la explanada de las Mezquitas, en Jerusalén, durante los rezos del 2 de junio de 2017, primer viernes del ramadán

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Decenas de miles de musulmanes palestinos convergieron hacia Jerusalén bajo una extrema protección policial para participar en la primera gran oración del viernes de ramadán, el mes sagrado de ayuno y oración, en la ultrasensible Explanada de las Mezquitas.

Unos 250.000 fieles participaron en la primera gran oración semanal desde que comenzó el mes de ayuno, el sábado, indicó la fundación islámica que administra la Explanada. La policía israelí dio cuenta de unos 100.000 participantes y no informó sobre incidentes.

La policía israelí, armada, estaba desplegada en las entradas a la Ciudad Vieja y a la Explanada de las Mezquitas, constató la AFP en el terreno.

La policía había adelantado que movilizaría a miles de uniformados por las decenas de miles de fieles previstos en la oración. El sitio era sobrevolado por helicópteros, mientras que la mayoría de las calles que llevan a la Ciudad Vieja estaban cerradas al tránsito.

La Ciudad Vieja fue transformada en un "campo militar", dijo Ibrahim, de 62 años, pero esto no altera su "alegría" ya que sólo pueden entrar en Jerusalén "cuatro veces al año, los viernes de ramadán", declaró.

- Sagrada para judíos y musulmanes -

Esta oración se lleva a cabo unos días antes del 50º aniversario de la guerra de los Seis Días, o guerra de Junio de 1967 para los árabes, y de la toma de Jerusalén Este, en donde se encuentra la Ciudad Vieja y la Explanada de las Mezquitas.

Israel anexó luego la parte oriental de Jerusalén, lo que nunca fue reconocido por la comunidad internacional, que lo considera territorio ocupado. Los palestinos quieren hacer de Jerusalén Este la capital del Estado al que aspiran.

La explanada, símbolo nacional y religioso intangible para los palestinos, se encuentra en el centro del conflicto israelo-palestino y cataliza de manera crónica las tensiones.

Todos sus accesos están controlados por las fuerzas israelíes, pero la explanada en sí permanece bajo la custodia de guardias jordanos por razones históricas.

El sitio es muy sensible ya que también es venerado por los judíos, que lo llaman Monte del Templo. Tienen derecho a visitarlo pero no a rezar.

Las autoridades israelíes flexibilizaron las restricciones de acceso al sitio en ocasión del ramadán. Los hombres de más de 40 años y todas las mujeres llegadas de Cisjordania fueron autorizados a ingresar sin necesidad de un permiso, dijo la policía israelí.

En tiempos normales los palestinos de Cisjordania tienen el ingreso prohibido a Jerusalén o Israel sin una autorización.

- "Obligación religiosa" -

Cisjordania está además ocupada por el ejército israelí desde 1967 e Israel controla todos los accesos.

Las autoridades israelíes también autorizaron la visita de un centenar de hombres y mujeres de más de 55 años venidos desde la Franja de Gaza, territorio distante de unas decenas de kilómetros y desde donde se debe cruzar por Israel para llegar a Jerusalén.

La Franja de Gaza, gobernada por el movimiento islamista Hamás, enemigo de Israel, está sometida a un bloqueo israelí y las autorizaciones de salida son raras y aleatorias.

Temprano por la mañana, raudales ininterrumpidos de hombres y mujeres, separados, llegaban al fortificado puesto de control israelí de Qalandia, principal punto de paso para los palestinos entre Cisjordania ocupada y Jerusalén, para dirigirse luego a la Explanada de las Mezquitas, unos kilómetros más al sur.

Kefaya Shrideh, de 40 años, venida de Naplusa, subrayaba la importancia de este primer viernes de oración del ramadán en Jerusalén. "Es importante para nosotros rezar en Al Aqsa y no abandonarla ya que tenemos miedo que los judíos la tomen", dijo, expresando la inquietud que predomina entre los musulmanes palestinos que temen que Israel termine tomando el control total de la Explanada de las Mezquitas.

"Es un deber y una obligación religiosa rezar en Al Aqsa sean cuales fueran las dificultades y los obstáculos", insistió por su parte Abdeljawad Najjar, de 61 años, igualmente llegado de Naplusa, evocando las restricciones de acceso impuestas por Israel.

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