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El ministro argelino de Interior, Nureddine Bedoui, anuncia los resultados de las elecciones legislativas del país, el Argel el 5 de mayo de 2017

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El partido en el poder en Argelia desde la independencia y su principal aliado obtuvieron la mayoría absoluta en las elecciones legislativas del jueves, unos comicios que movilizaron a pocos electores, desencantados por años de inercia política.

El Frente de Liberación Nacional (FLN) del presidente Abdelaziz Buteflika conserva el puesto central que ocupa desde la independencia del país, hace 55 años.

Obtuvo 164 estaños de los 462 de la Asamblea Nacional Popular, la cámara baja del Parlamento, anunció el ministro del Interior, Nurredin Bedui, presentando los resultados preliminares en una rueda de prensa.

Con todo, el FLN pierde terreno, pues en las anteriores elecciones legislativas, en 2012, consiguió 220 escaños.

Para el politólogo Rachid Grim, esta pérdida de escaños se explica "por todos los escándalos que sacudieron al partido", pero subraya que "el poder resguardó lo esencial".

El FLN sigue conservando la mayoría absoluta gracias a su aliado, la Agrupación Nacional Democrática (RND), que recabó 97 escaños, frente a los 70 que había obtenido hace cinco años. Esta formación, creada en 1997, está liderada por el director de gabinete de la presidencia, Ahmed Uyahia.

"Para los observadores de la escena política, no ha habido sorpresas. Los partidos en el poder asumen los dos primeros puestos y los islamistas suben al último escalón del podio", comentó el politólogo Rachid Tlemçani.

Los islamistas obtuvieron 67 escaños, frente a 60 en 2012.

Pero este avance es más débil del que esperaban, ya que 2012 fue su peor elección desde los primeros comicios multipartidistas, en 1990.

Este año el movimiento intentó sobrepasar sus divisiones con dos coaliciones de varios movimientos y partidos.

Abderrazak Makri, primer responsable del Movimiento de la Sociedad para la Paz (MSP, islamista) que presentó listas comunes con el Frente del Cambio (FC), se declaró "decepcionado" y afirmó, en declaraciones a AFP, que las elecciones "fueron trucadas y falsificadas masivamente a escala local".

- Indiferencia -

Como se esperaba, la mayoría de los electores no acudió a las urnas. La tasa de participación fue de 37,09% (38,25% en Argelia y 10,03% de argelinos residentes en el extranjero), según las cifras por circunscripción publicadas por la agencia de prensa APS. En 2012, solo votó el 42,90% del electorado.

La indiferencia de numerosos electores se explica, según los observadores, por la reciente subida de los productos alimenticios, la situación socioeconómica del país y los escándalos de corrupción revelados por la prensa. Entre ellos, se alude a candidatos que pagaron para figurar en las listas electorales.

A todo ello se añaden las especulaciones sobre el estado de salud del presidente Buteflika, de 80 años, en un contexto de persistente inercia política en todo el país.

Al contrario de lo que ocurre con las presidenciales, las legislativas despiertan poco interés entre los argelinos.

"Es normal votar por el presidente, pero por los diputados, no veo el interés", declaró Murad, un ingeniero de 45 años preguntado en Argel por la AFP. Para su amigo Farid, de 57 años, profesor de secundaria, "de todas formas, los partidos en el poder volverán a ganar".

"La gente está decepcionada por la legislatura precedente, que no ha cumplido nada", consideró Tlemçani. En particular, los jóvenes, que no votan, pues "la brecha entre la élite y la juventud se ha profundizado en los últimos años".

Según los resultados anunciados, ninguno de los partidos del movimiento democrático recabó suficientes escaños como para constituir grupo parlamentario, para lo que se requieren 21 diputados.

Sería el caso del Frente de las Fuerzas Socialistas (FFS, el partido más antiguo de la oposición), la Unión por la Cultura y la Democracia (RCD), que boicoteó las legislativas de 2012, y del Partido de los Trabajadores (PT), dirigido por la líder de la izquierda radical Luisa Hanun.

Las legislativas fueron boicoteadas por otro partido nuevo, Vanguardia de las Libertades, del ex jefe de gobierno, Ali Benflis, rival de Buteflika en las presidenciales de 2014.

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