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Varios coches de Volkswagen durante el proceso de fabricación el 7 de marzo de 2012 en Wolfsburgo, al norte de Alemania

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Los proveedores de equipos y repuestos de Volkswagen empiezan a revisar sus planes de inversiones, debido a los recortes anunciados por el gigante automovilístico alemán, tras el escándalo de los coches trucados.

Según el diario Handelsblatt, el grupo Volkswagen (VW) prevé economizar 3.000 millones de euros anuales a costa de sus proveedores, empezando por los fabricantes de equipos. VW se niega a comentar ese dato, pero resulta fácil de deducir después de que el fabricante de equipos Leoni explicara que "las ventas a ciertos clientes no se situarán en el nivel previsto hasta ahora", mientras hablaba, el martes, de la previsión de su facturación en 2015.

Sin embargo, Leoni refuta esa interpretación con vehemencia. "El caso Volkswagen no tiene nada que ver con la revisión de nuestras previsiones" y no tuvo "ningún impacto en los negocios con este cliente", declaró a la AFP Sven Schmidt, portavoz del fabricante de salpicaderos, o tableros de control.

Por su parte, la empresa admite que el escándalo introduce "un factor de incertidumbre que afecta a la solidez de planificación". En la Bolsa de Fráncfort, las acciones de Leoni perdieron un tercio de su valor el martes, arrastrando en su caída a otros proveedores de equipos como Rheinmetall.

- Ajustarse el cinturón -

VW, identificado con la excelencia de la industria alemana, conmocionó al sector automovilístico al admitir hace tres semanas que había instalado un falso sistema de medición de emisiones contaminantes en 11 millones de coches diésel de muchas de sus marcas.

La firma de Wolfsburgo (norte de Alemania), que emplea a 600.000 personas en todo el mundo, ya anunció que deberá apretarse el cinturón para hacer frente a los costes de las reparaciones, así como a las multas y demandas judiciales en los países afectados.

La marca VW, una de las 12 del grupo (entre ellas Audi, Skoda y Seat), anunció el martes un plan de recortes de inversiones de 1.000 millones de euros al año, sin precisar la suma original del presupuesto que sufrirá la tala.

Los proveedores del sector automovilístico son grandes consumidores de metales. Y la federación alemana del sector metalúgico señaló el viernes pasado "aplazamientos, e incluso anulaciones, de volúmenes contractuales" de pedidos. El presidente de VDM advirtió sobre el riesgo de "una disminución de un 10% de los pedidos".

Los proveedores de VW afirman, al igual que Leoni, que aún es prematuro evaluar posibles repercusiones económicas de los problemas de la firma, que este año se había convertido en el primer vendedor mundial de automóviles. Se tranquilizan pensando que las dificultades de VW pueden convertirse en buenas oportunidades para sus competidores.

"Nosotros les vendemos equipos a muchos fabricantes de coches", destacó Boris Mutius, director de comunicación de Grammer, una firma especializada en interiores de vehículos que realiza el 20% de su facturación con Volkswagen.

El fabricante de bombas de aceite SHW mantiene una exposición del 40% del volumen de su negocio a VW, pero su portavoz, Anja Siehler, se niega a ceder al pesimismo. "Nuestro volumen de pedidos permanece sin cambios. Nuestros contratos con Volkswagen son a largo plazo, y no hay modificación de la agenda", afirmó.

- Muy grandes... o muy pequeños -

De cualquier modo, "está claro que Volkswagen tendrá que economizar considerablemente y tratará de hacerlo con sus proveedores", explicó a la AFP Ferdinand Dudenhöffer, profesor de investigaciones sobre el sector automovilístico en la Universidad de Duisburgo. "Pero dudo que pueda obtener ganancias sustanciales por ese lado", matiza.

Esto ocurre porque los proveedores alemanes, como el fabricante de neumáticos Continental o el fabricante de equipos Bosch, son "lo suficientemente grandes como para dejar que Volkswagen dicte las condiciones, o demasiado pequeños como para soportar una reducción de costes sin que peligre su existencia".

Algunas regiones están más expuestas que otras al riesgo de Volkswagen. En Baja Sajonia, donde el grupo tiene su sede, "unas 200.000 personas trabajan para los proveedores de equipos y autopartes" de VW, indicó el martes el jefe de gobierno de ese 'land', Stephan Weil. Y si se agrega a los proveedores de servicios y a los comerciantes de la región y a sus familias, VW es la "base de la existencia" de una cantidad considerable de personas, agregó.

AFP