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El primer ministro británico, David Cameron, en rueda de prensa en Bruselas el 19 de febrero de 2016

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Los referendos nacionales marcaron a menudo la dirección de la Unión Europea (UE), al admitir a nuevos miembros o al ampliar sus poderes mediante los cambios en los tratados.

El que se celebrará en el Reino Unido antes de 2018, para decidir si el país sigue o no en la Unión Europea, podría traducirse en el primer abandono de la historia en el club europeo.

- Ampliación -

En el caso de la primera expansión de la entonces Comunidad Económica Europea (CEE), Francia, miembro fundador, celebró un referéndum en 1972 en el que aprobó admitir un año más tarde al Reino Unido, Irlanda, Dinamarca y Noruega, después de que el presidente Charles de Gaulle bloqueara en un par de ocasiones el ingreso británico.

Daneses e irlandeses celebraron a su vez referendos para sellar su ingreso, mientras los noruegos votaron a favor de no hacerlo.

El Reino Unido no consultó a sus ciudadanos para entrar, pero finalmente, en 1975, el Gobierno laborista de Harold Wilson los convocó para decidir si seguían en la CEE, en una consulta en la que ganó la opción de seguir en el bloque.

En 1994, Austria, Finlandia y Suecia votaron sumarse a lo que entonces ya era la Unión Europea, llevando a 15 el número de miembros a fecha del 1 de enero de 1995. Los noruegos votaron, por segunda vez, en contra.

El 1 de mayo de 2004, diez nuevos países, incluyendo a ocho antiguos miembros del bloque comunista, más dos islas del mar Mediterráneo, entraron en el club europeo, elevando su número de miembros a 25.

De los diez nuevos miembros, sólo Chipre decidió no consultar a sus ciudadanos. El resto -República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, y Eslovenia- convocaron a votar entre marzo y septiembre de 2003.

Finalmente, Croacia, que se convirtió en el miembro 28º del bloque en julio de 2013, celebró un referéndum en enero de 2012.

- Reformas y cambios en los tratados -

La UE ha ampliado sus poderes y papel mediante reformas y nuevos tratados.

Algunos países de la UE, como Irlanda y Dinamarca, están obligados por sus constituciones a convocar referendos para aprobar esos cambios, y el veredicto popular a veces se ha vuelto en contra de ellos.

- El Acta Única Europea, la primera gran reforma del Tratado fundador de Roma y que estableció el mercado único a partir de 1993, recibió el visto bueno en referendos en Dinamarca e Irlanda.

- El Tratado de Maastricht, estableciendo la Unión Europea y sentando las bases de la unión monetaria, no fue tan bien.

El 2 de junio de 1992, los daneses lo rechazaron, sembrando el nerviosismo en toda Europa.

Finalmente, los daneses apoyaron por muy poco una versión enmendada en mayo de 1993, sólo después de que les prometieran mayor autonomía en defensa, moneda, ciudadanía y cooperación judicial.

Los franceses votaron por muy poco a favor, el 20 de septiembre de 1992, e Irlanda también.

- El Tratado de Amsterdam, que reforzó los poderes del Parlamento Europeo, fue aprobado por daneses e irlandeses en mayo de 1998.

- El Tratado de Niza contenía las reformas necesarias para la ampliación de la UE a los países de Europa del Este en 2004. Sólo fue sometido a referéndum en Irlanda, donde fue rechazado en junio de 2011. Finalmente, tras recibir garantías de que Irlanda seguiría siendo neutral, fue aprobado el 19 de octubre de 2002.

- La Constitución Europea: cuatro países llevaron a cabo referendos. Los votantes españoles dieron su aprobación en febrero de 2005 y los de Luxemburgo en julio de ese año. El problema estalló, sin embargo, cuando casi el 55% de los votantes franceses dijo "No" a finales de mayo de 2005, y más del 61% de los holandeses rechazaron el documento tres días más tarde.

- Tratado de Lisboa: fue la reforma de los Tratados de la UE tras el fracasado proyecto de Constitución. Una vez más, los votantes irlandeses dijeron inicialmente que "No" en junio de 2008, antes de cambiar de opinión en octubre de 2009.

- El pacto presupuestario europeo: introdujo la obligación del equilibrio presupuestario. Fue aprobado en referéndum en Irlanda en la primera tentativa, el 1 de junio de 2012. Los irlandeses fueron los únicos que votaron.

- El euro -

Dos países celebraron referendos sobre la adhesión al euro desde que fue creado, en 1999, y en ambos casos los votantes rechazaron la moneda única europea.

En septiembre de 2000, un 53% de los daneses rechazó la divisa europea, mientras que en Suecia fue el 55,9%.

- Suiza -

Suiza, que no es miembro de la UE, votó en 1992 en contra de unirse al Área Económica Europea que une la UE y otros países de Europa occidental, y en 2001 votó en contra de unirse a la UE. En cambio, votó a favor de unirse a la zona Schengen, el territorio sin fronteras, en 2005.

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AFP