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El alcalde de Viena Michael Haeupl del partido Socialdemócrata (SPOe) en un centro de votación este 11 de octubre de 2015

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El partido socialdemócrata austriaco SPÖ consiguió conservar su bastión de Viena en las elecciones municipales de este domingo, pese al avance de la ultraderecha apalancada por la crisis de los refugiados.

El alcalde saliente Michaël Häupl, en el cargo desde hace 21 años, obtuvo un 39,4% de los votos, con una pérdida de cinco puntos respecto a los comicios anteriores, aunque menos importantes que lo que dejaban presagiar los sondeos, según proyecciones realizadas sobre resultados reales.

Por su parte, el líder del partido ultraderechista FPÖ, Heinz-Christian Strache, obtuvo un 32,3%, el mejor resultado de esa corriente, aunque por debajo de los sondeos que anunciaban un empate virtual con el centroizquierda.

La participación fue de 72,4%, en alza de casi cinco puntos respecto a los comicios anteriores, en un marco de fuerte polarización.

Häupl, de 66 años. podrá en principio mantener la coalición con los ecologistas, que obtuvieron 11,6% de los votos, para administrar la capital austriaca, que cuenta con 1,8 millones de habitantes, bajo control socialdemócratas desde 1945.

El FPÖ esperaba obtener un 40% de los votos, después de una campaña que se polarizó en torno a los temores provocados por la oleada de refugiados que llegan desde Siria y otras regiones de Medio oriente y África, golpeadas por las guerras y la miseria.

Aunque quedó lejos de ese objetivo, su líder se estimó satisfecho por el avance registrado.

"Por supuesto que esperábamos quedar cabeza a cabeza con el SPÖ, pero hemos logrado el mejor resultado de nuestra historia, y el SPÖ el peor", dijo Strache, un ex protésico dental, de 46 años, en un debate televisivo.

En realidad, se trata del segundo peor resultado de los socialdemócratas desde el retorno de la democracia al país en 1945, ya que en 1996 habían obtenido un 39,2% de los votos.

La ultraderecha se mantiene a la cabeza de las intenciones de voto a nivel nacional y el mes pasado duplicó su electorado en los comicios regionales de Alta Austria (norte), con más del 30% de los votos.

Durante la campaña, el candidato del FPÖ defendió la instalación de alambradas en las fronteras nacionales, como ya ha hecho el primer ministro húngaro Viktor Orban en su país.

Más de 200.000 migrantes entraron en Austria desde comienzos de septiembre y 60.000 solicitudes de asilo están siendo examinadas.

AFP