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Un policía afgano, sentado el 9 de enero de 2016 cerca de una antena de telefonía móvil privada en Kandahar

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Los talibanes afganos pretenden paliar la caída de sus recursos financieros aplicando una "tasa de protección" a los operadores de telefonía móvil, uno de los pocos sectores lucrativos en Afganistán, indicaron a la AFP fuentes de las empresas y de los insurgentes.

La dirección de los talibanes reclamó esa tasa a cuatro operadores durante una reunión secreta organizada el mes pasado en la ciudad paquistaní de Quetta, donde residen numerosos dirigentes de la organización. A cambio de ese "impuesto", los talibanes se comprometen a no atacar las infraestructuras ni el personal de las empresas.

Los talibanes se inspiraron en el impuesto a los operadores instaurado por el Gobierno, que le permitió recuperar en pocos días 1,14 millones de dólares, indicaron dos ejecutivos que participaron en la reunión de Quetta. "Quieren que les entreguemos la misma suma que al Gobierno", dijo a la AFP una de las fuentes. "Les dijimos que eso hundiría el negocio, pero ellos nos respondieron: 'es la única garantía de que sus empleados y las infraestructuras no sean atacadas'", contó la fuente.

Una fuente en la shura de Quetta, el órgano central de los talibanes, confirmó ese proyecto e indicó que los insurgentes esperaban una respuesta de los operadores. "Les dijimos: 'tenemos el derecho de imponerlo para proteger las torres de transmisión en Afganistán. Deben pagar'", explicó el dirigente talibán.

Desde hace tiempo, los insurgentes talibanes apuntan a los operadores de telecomunicaciones privados, secuestrando a ingenieros o destruyendo torres de transmisión.

Sin embargo, la oficialización de una tasa de ese tipo sería una novedad y mostraría que la dirección de los talibanes actúa cada vez más como un 'Gobierno fantasma'.

Este 'impuesto' tiende a compensar la caída de la recaudación en otras fuentes de ingresos, en particular la producción de opio, en momentos en que los talibanes llevan a cabo una vigorosa ofensiva contra el Gobierno y deben resistir la presión del grupo Estado Islámico (EI).

Las empresas afectadas son Etisalat, basada en Abu Dabi, la sudafricana MTN y las locales Roshan y Afghan Wireless Communication Company.

Ninguna de las empresas quiso responder a las preguntas de la AFP oficialmente, pero el representante de una de ellas confirmó el contenido de la reunión. "¿Una tasa del 10% para los talibanes? Eso quiere decir que tenemos que mostrarles nuestras cuentas a los insurgentes", comentó esa fuente que solicitó el anonimato. "Eso no es posible. Dijimos que no", agregó.

Sin embargo, otro ejecutivo presente en la reunión no es tan categórico y admite que es ilusorio pensar que podrán abstenerse de pagar, considerando que a lo sumo podrán conseguir una rebaja. "¿Qué podemos hacer? Están en peligro las infraestructuras y las inversiones", dijo a la AFP. "Pero temo que si comenzamos a pagar a un grupo insurgente, otros vendrán a acosarnos", agregó.

Los operadores de telefonía ya cedieron a exigencias de los talibanes, en particular cortando el servicio durante la noche en las zonas donde están implantados los insurgentes. "Aparte del operador gubernamental Salaam, todas las compañía privadas cortaron el servicio", afirmó a la AFP el director de telecomunicaciones de la provincia de Helmand (sur), Omaidullah Zaheer. "Los operadores privados nos suplicaron: 'hagan algo, perdemos dinero cada día'. Pero no podemos hacer nada", agregó Zaheer.

Afganistán, de 30 millones de habitantes, tiene 18,5 millones de usuarios de telefonía móvil. El sector, que sigue en fase de fuerte crecimiento, registra entre 150 y 200 millones de dólares de beneficios anuales, a pesar de que la economía se encuentra en crisis.

Más del 40% de las 6.139 antenas instaladas en Afgnistán se encuentran en zonas donde los talibanes están implantados, según el Ministerio de Comunicaciones.

Los talibanes son capaces de perjudicar a las compañías, como sucedió con la sudafricana MTN en la provincia de Kunduz (norte) el mes pasado. Los talibanes ordenaron boicotear a la empresa MTN, acusada de haber desobedecido la orden de interrumpir el servicio entre las 17H00 y las 05H00. El boicot fue acatado masivamente, ya que los usuarios que no tuvieran en cuenta la consigna de los talibanes podían ser considerados espías.

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AFP