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Policías afganos registran a pasajeros de un vehículo en un puesto de control de Lashkar Gah, en la provincia de Helmand, el 28 de febrero de 2017

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Los talibanes lograron un nuevo avance el jueves en Afganistán capturando un distrito clave de la provincia de Helmand (sur), que ya se encuentra casi íntegramente bajo su control, antes incluso del lanzamiento oficial de su ofensiva de primavera.

La toma de Sangin, donde las tropas estadounidenses y británicas sufrieron duras pérdidas en el pasado, fue confirmada a la AFP por el portavoz de la gobernación de Helmand, "la provincia de la adormidera", planta de la que se extrae el opio y de la que los insurgentes obtienen la mayor parte de sus ingresos.

"Nuestras fuerzas se han retirado de los edificios oficiales, incluidas la sede de la policía y las oficinas gubernamentales", indicó Omar Zwak, precisando que se preparaban para recuperar el terreno perdido.

El portavoz de los talibanes Zabihulá Muyahid dijo que sus combatientes habían invadido el centro del distrito de Sangin.

Unas declaraciones desmentidas por las fuerzas estadounidenses en Afganistán que aseguraron que Sangin no había caído en manos de los talibanes, sino que el centro del distrito había sido "desplazado" dos kilómetros más al sur porque los combates habían destruido gran parte de las infraestructuras.

"Las fuerzas estadounidenses ayudaron a desplazarlo con transporte aéreo hasta la nueva ubicación", dijo un portavoz del ejército.

"Una vez se llevó a cabo la operación, las tropas estadounidenses ayudaron a destrozar los edificios que ya no podían utilizarse así como los vehículos rotos. La única cosa que quedó para los talibanes en el centro del distrito es suciedad y escombros", añadió ese portavoz.

Helmand, primera región mundial de producción de adormidera, que tiene frontera en el sur con Pakistán, fue durante mucho tiempo el primer terreno de presencia occidental en Afganistán, pero sigue escapando progresivamente al control del gobierno afgano.

El Pentágono anunció este invierno el despliegue de 300 marines en el marco de la operación de la OTAN 'Resolute Support' (Apoyo Decidido). Esta será la primera vez que fuerzas estadounidenses regresen a Afganistán tras su retirada en 2014.

Por otra parte, en Kunduz, en el norte del país, un policía vinculado a los talibanes mató a nueve de sus colegas mientras dormían, indicó a la AFP el jefe de la policía local, Aziz Kamawal.

Este tipo de ataques "desde el interior" siguen siendo uno de los principales problemas de las fuerzas afganas desde su reconstitución tras la caída del régimen talibán en 2001 con el apoyo de las fuerzas internacionales.

AFP