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Ciudadanos mantienen una vigilia en la plaza Albert de Manchester, el 23 de mayo de 2017

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Conocida por sus equipos de fútbol y su escena musical, la ciudad de Mánchester mostró este martes su cara compasiva al consagrarse por entero a ayudar víctimas y familiares del atentado contra un concierto de la víspera.

Los taxistas ofrecieron transporte gratis, la gente llevó comida y consuelo a los afectados, donó sangre y organizó una colecta, y los hoteles cedieron sus habitaciones a quienes las necesitaban.

De este modo, la ciudad del noroeste de Inglaterra trataba de superar la conmoción de la muerte de 22 personas en el atentado suicida del lunes, al acabar el concierto de la estrella juvenil estadounidense Ariana Grande en el Mánchester Arena.

"Vinieron taxistas de lugares tan alejados como Leeds o Yorkshire, para ayudar, para ayudar a la gente a llegar a sus destinos", explicó a la AFP Ahmad Nurein, un taxista de 50 años.

Cherry Brown, responsable de un centro de donación de sangre, dijo a la AFP que la respuesta había sido "abrumadora", hasta el punto que las autoridades sanitarias salieron a afirmar que ya no necesitaban más sangre.

Un donante, David Roberts, explicó que la ciudad "trataba de ayudar de cualquier modo", tras vivir "horrorizada los hechos de ayer".

En las redes sociales abundaban las ofertas de alojamiento para los afectados, bajo la etiqueta "roomformanchester" (habitación para Mánchester).

"A cualquiera que esté atrapado en Mánchester esta noche, tengo una habitación libre y he preparado una sopa deliciosa", escribió Robyn Alexander.

Una colecta organizada por el diario Manchester Evening News para ayudar "a las familias de los muertos y los heridos" había reunido 350.000 libras (455.000 dólares, 405.000 euros) a las seis horas de iniciarse.

- 'Un día triste para la gran ciudad' -

Los dos embajadores más famosos de la ciudad, sus dos equipos de fútbol, el United y el City, lideraron los llamamientos a la solidaridad.

"No podemos sacarnos de nuestras mentes y nuestros corazones a las víctimas y a sus familias", dijo el entrenador del Manchester United, José Mourinho. "Sé, incluso tras el poco tiempo que he pasado aquí, que el pueblo de Mánchester estará junto como si fuera uno", concluyó Mourinho.

En el cercano estadio Etihad, del Manchester City, se había instalado un centro de recepción de víctimas y allegados.

Dos mujeres se acercaron al lugar con dulces para los niños y revistas.

Hayley Adamson, de 23 años, y Poppy Conlon, de 25, propietarias de un negocio de hostelería, dijeron que respondían así a un llamamiento en la radio.

"Trajimos comida, revistas, dulces, chocolates, papas fritas, sandwiches, cualquier cosa para los niños", explicaron, precisando que dejaron todo en la recepción pero no pudieron acceder a las familias.

El capitán del City, Vincent Kompany, habló de "día triste para la gran ciudad de Mánchester".

La ciudad es famosa por su escena musical, y de ella han surgido bandas como Oasis, The Smiths, The Stone Roses y Joy Division.

Miembros ilustres de estas bandas se sumaron a ls homenajes. Tim Burgess, de la banda indie The Charlatans, dijo que fue "un ataque despiadado a gente hermosa que ama la música".

El líder de Oasis Liam Gallagher confesó que estaba "absolutamente destrozado", y envío "amor y luz a todas las familias".

AFP

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