AFP internacional

Un grupo de personas rinde homenaje el 30 de mayo de 2017 en la plaza de Saint Ann, en Mánchester, a las víctimas del atentado del 22, que dejó 22 muertos y 116 heridos

(afp_tickers)

La vida recuperaba este martes su curso en Mánchester con la reapertura de la estación de Victoria y la vuelta al trabajo tras un lunes festivo, mientras sigue la investigación del atentado que mató a 22 personas en esa ciudad británica.

Adyacente al pabellón Arena de Mánchester, donde Salman Abedi se inmoló el lunes 22 de mayo al acabar un concierto, la estación reabrió en presencia del alcalde, Andy Burnham, y del ministro de Transporte, Chris Grayling. Estuvo cerrada una semana para permitir trabajar a los investigadores.

Catorce sospechosos permanecían bajo custodia policial este martes, mientras sigue la búsqueda de otros cómplices en la preparación del atentado, reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico (EI).

"La investigación avanza muy rápido", dijo a la BBC el comandante de la policía de Mánchester, Ian Hopkins.

Hopkins confirmó que el kamikaze era Salman Abedi, un británico de padres libios de 22 años, quien estaba fichado por la policía "por delitos relativamente menores", sobre todo robos cuando era adolescente en 2012, no por posiciones extremistas.

"Desde el punto de vista de la policía, es todo lo que tenemos. No sé qué sabían o no los servicios de inteligencia", añadió.

El MI5, los servicios secretos domésticos, abrió una investigación para esclarecer por qué se ignoraron las advertencias sobre la peligrosidad de Abedi, que le llegaron en tres ocasiones.

La policía publicó el lunes una nueva imagen de Abedi con una gran maleta azul con ruedas.

Ésta, precisó la policía, no fue usada para cargar la bomba que mató a 22 personas, entre ellas siete niños, e hirió a decenas, pero el autor fue visto acarreándola por el centro de la ciudad el día del ataque.

Además, el lunes, los investigadores rastrearon un vertedero de Pilsworth, al norte de la ciudad. Imágenes aéreas de la televisión mostraron a investigadores vestidos con monos blancos buscando entre la basura.

- Se suceden los homenajes -

Abedi se inmoló al final de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande. Fue el atentado más sangriento en Reino Unido desde los ataques contra el transporte público de Londres en 2005, con saldo de 52 muertos.

Desde el atentado, se suceden los homenajes en la ciudad. Desafiando la lluvia, cientos de personas observaron el lunes un minuto de silencio a las 22H31 precisas, hora en la que estalló la bomba.

El tributo fue en la plaza de Saint Ann, convertida en el centro del duelo, ya prácticamente cubierta de flores, globos y sentidos mensajes a las víctimas y familiares.

La multitud coreó una canción de Oasis, grupo de la ciudad, titulada 'Don't Look Back In Anger' ('No mires atrás con ira'), convertida en el himno de Mánchester desde el atentado.

- Recital de Liam Gallagher para las víctimas -

Precisamente, este martes por la noche, quien fuera cantante de Oasis, Liam Gallagher, hará su debut en solitario en Mánchester en un recital cuya recaudación será donada a las víctimas del atentado.

"Quiero tratar de ayudar a la gente", dijo el cantante de 44 años al diario Manchester Evening News.

Según la investigación, el nivel de alerta terrorista en Reino Unido se redujo el sábado de "crítico", máximo nivel, a "grave", segundo, lo que significa que un atentado es "altamente probable", pero no "inminente".

Los hechos de Mánchester convirtieron la seguridad en un tema central de la campaña para las parlamentarias del 8 de junio, que se reanudó el viernes tras suspenderse por el atentado.

Durante un programa de televisión el lunes, la primera ministra, Theresa May, fue interpelada varias veces por los espectadores y entrevistadores sobre los recortes presupuestarios a la policía impuestos por el Gobierno conservador.

AFP

 AFP internacional