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Un grupo de migrantes espera a ser rescatado cerca de la costa de la ciudad de Zawiyah, en Libia, el 20 de marzo de 2017

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Más de 1.000 personas perdieron la vida en lo que va de 2017 en la travesía del mar Mediterráneo hacia Italia, informó este viernes en Roma la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La ola de migraciones proveniente de África en busca de una vida mejor en Europa se incrementó el fin de semana pasado con la llegada de 8.500 inmigrantes y la muerte de un centenar, según los supervivientes.

"En total, 1.073 resultan muertos o desaparecidos en la zona central del Mediterráneo desde el comienzo del año", aseguró a la AFP un portavoz de ACNUR, Federico Fossi.

El año pasado en el mismo período, 853 personas murieron o desaparecieron al intentar cruzar el Mediterráneo a bordo de pateras a menudo sobrecargadas.

En total, más de 5.000 personas murieron o desaparecieron en 2016, según el balance de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La llegada de la primavera en Europa y el buen tiempo han favorecido las salidas de Libia durante los días de Pascua.

En el curso de 73 operaciones fueron rescatadas unas 8.500 personas, entre ellos varias familias de Siria, Bangladés y África Subsahariana, las cuales están siendo trasladadas a localidades del sur de la península.

"Algunos de los que llegaron a Vibo Valentia, en Calabria, contaron que vieron cómo un centenar de personas perdieron la vida durante el viaje", aseguró Fossi, quien reconoció que es difícil tener más detalles sobre lo ocurrido.

Desde el comienzo del año, unos 36.700 personas han llegado a las costas italianas tras ser rescatadas en medio del mar, según el último balance de la OIM.

Se trata de un aumento de casi el 45% en comparación al año pasado.

Según datos de UNICEF, alrededor de 150 niños se encuentran entre los muertos o desaparecidos en el Mediterráneo, una cifra que probablemente en realidad es más elevada, ya que muchos menores de edad viajan solos y nadie conoce su paradero.

Italia intenta impedir que miles de migrantes y refugiados zarpen de Libia con destino al Viejo Continente mediante un acuerdo de cooperación pactado recientemente con el Gobierno de unidad nacional libio.

Sin embargo, la aplicación del acuerdo fue suspendida por un tribunal libio.

El ministro del Interior italiano, Marco Minniti, prometió este viernes donar diez barcos a la guardia costera de Libia para que se convierta en "la unidad más poderosa del norte de África".

Muchos en Italia dudan de que esa medida permita detener el flujo de migrantes y refugiados de un país dividido y con bandas dedicadas al tráfico de personas.

Las organizaciones humanitarias critican la decisión de fortalecer a la guardia costera libia para frenar ese flujo y denuncian los maltratos y la violencia, incluso sexual, que padecen los migrantes en los centros de detención del país.

AFP