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Un hombre pasa con su moto junto a los escombros de los edificios derruidos en Harasta, en el este de Damasco, el 10 de febrero de 2016

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El ejército sirio ayudado por la aviación rusa reforzaba este miércoles su control sobre la provincia de Alepo, en el décimo día de su ofensiva que ha dejado más de 500 muertos y obligado a huir a decenas de miles de civiles, bloqueados ahora en la frontera turca.

Aunque las esperanzas de resolver políticamente el conflicto son mínimas, representantes de 17 países y de tres organizaciones se reúnen el jueves en Múnich para intentar reactivar el proceso diplomático, tras el fracaso de las negociaciones de paz en Ginebra.

Pero la participación de ambas partes del conflicto en una nueva ronda de diálogos, prevista el 25 de febrero, parece difícil de realizarse, sobre todo después de que el miércoles la oposición siria anunciara que no volverá a la mesa de negociaciones si no se levanta el sitio de varias ciudades sirias y se detienen los bombardeos.

Entre tanto, en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU el miércoles, París y Londres presionaron a Moscú para que cese sus bombardeos en Siria. Pero Rusia rechazó de nuevo las críticas occidentales y anunció su intención de presentar ideas sobre un eventual alto el fuego en Múnich, sin dar más detalles.

La presión crece también sobre Turquía para que abra su frontera a unas 30.000 personas que huyen de las zonas de combate en el norte de Siria.

Miles de civiles, mayoritariamente mujeres y niños, viven en campamentos saturados cerca del puesto fronterizo de Oncupinar, único punto de paso accesible entre el norte de la provincia de Alepo y Turquía, cerrado desde hace meses.

Médicos Sin Frontera (MSF) advirtió el miércoles que el sistema de salud en esta región devastada por la guerra, está "a punto de colapsar".

- 'Sangre, matanza y ruinas' -

Abdel Karim Bahlul, uno de los afortunados en haber logrado entrar a Turquía, describe una "situación horrible en Tall Rifaat y en los pueblos al norte de Alepo".

"Los niños mueren bajo los bombardeos, de hambre y frío. La gente está en las carreteras, y no tiene dónde ir. Los bombardeos rusos han parado la vida en Tall Rifaat y otros pueblos. Sólo hay sangre, matanzas y ruinas", dijo.

MSF dijo estar "particularmente preocupada por la gente que vive fuera de los campamentos y que no han recibido casi ninguna ayuda". "Cualquier escalada en los combates agravará la crisis humanitaria en la zona", advirtió esta oenegé.

Nuevos camiones cargados de alimentos y medicamentos pudieron cruzar este miércoles la frontera.

Turquía, que ya acoge a 2,7 millones de refugiados sirios, no tiene por el momento intenciones de abrir su frontera.

El primer ministro turco Ahmet Davutoglu dijo que es "hipócrita que algunos digan a Turquía que 'abra sus fronteras' cuando no dicen a Rusia que 'ya basta'".

- 'Favorecen al EI' -

En el terreno militar, combatientes del régimen y rebeldes libraban intensas batallas en la localidad de Tamura mientras la aviación rusa lleva a cabo nutridos bombardeos contra varias localidades, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Desde el inicio de su ofensiva el 1 de febrero, el régimen de Damasco, apoyado por el Hezbolá libanés y milicianos iraníes, ha retomado varios sectores en el norte de la provincia de Alepo y asedia ahora a los insurgentes en los barrios del este de la ciudad homónima, donde viven unos 350.000 civiles.

Según el OSDH, que posee una amplia red de fuentes en todo el país, en estos diez días de ofensiva 506 personas perecieron en Alepo, entre ellas 23 niños, muertos bajo los bombardeos rusos.

Al proseguir sus bombardeos, Rusia hace oídos sordos a los llamados de la ONU y de Estados Unidos en favor de un alto el fuego, y desmiente que sus ataques maten a civiles.

Estos ataques "favorecen directamente" al grupo Estado Islámico (EI), denunció el emisario especial del presidente estadounidense Barack Obama para la coalición internacional antiyihadista, Brett McGurk. El canciller británico, Philip Hammond, se expresó en la misma línea.

El EI está presente en el este de la provincia de Alepo, pero no ha participado en los combates de los últimos días.

Al contrario, las fuerzas kurdas, activas en las zonas próximas a la frontera, arrebataron localidades a los rebeldes islamistas.

Las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) kurdas y sus aliados árabes expulsaron a los combatientes islamistas y otros insurgentes de la ciudad de Minnigh y tomaron el control de la base aérea aledaña, en el norte de Alepo, indicó el OSDH.

Siria centra también una reunión en Bruselas de ministros de la Defensa de la OTAN, que examinaron el miércoles un pedido de ayuda de Turquía, Alemania y Grecia para hacer frente a la crisis migratoria, mediante una operación de vigilancia en el mar Egeo.

En la reunión, Estados Unidos pedirá además a los países de la coalición compromisos mayores en términos de apoyo militar y financiero, pero también ideas, para luchar contra los yihadistas, anunció un alto responsable estadounidense de Defensa.

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AFP