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El secretario mexicano de Finanzas Luis Videgaray el 6 de enero de 2015 en Washington

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Los gobiernos de México y Estados Unidos lanzaron este jueves un programa piloto para hacer inspecciones aduanales conjuntas que hagan más eficiente el comercio exterior entre ambos países y reduzcan el tiempo de espera hasta en un 80%.

Al firmar un memorandum de entendimiento para tres programas pilotos de despacho aduanero conjunto, se quiere "que el comercio sea más eficiente, reducir el tiempo de espera y reducir costos", explicó el ministro de Hacienda de México, Luis Videgaray, en una rueda de prensa en Ciudad de México junto al secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Jeh Johnson.

El funcionamiento de este mecanismo, que empezó a funcionar este jueves con un cargamento automotriz exportado desde el aeropuerto de Laredo (Texas) a México, implica que se reduzcan los dos trámites aduanales a la salida y a la llegada de los cargamentos.

En su lugar, se debe hacer una sola inspección en la ciudad de salida del producto por parte de agentes armados de ambos países y sólo en casos excepcionales se inspeccionarán tanto en el país de exportación como de importación.

Johnson destacó que este programa es un "avance remarcable" en las relaciones comerciales entre estos importantes socios comerciales, que no "compromete la seguridad" en la frontera y que se ha podido dar por la confianza y la coordinación entre ambos gobiernos.

Además del programa del aeropuerto de Laredo, este mecanismo también tendrá un piloto de seis meses en la zona de Mesa de Otay de Tijuana (Baja California, noroeste) con cargamentos agrícolas con destino a EEUU y desde San Jerónimo (Chihuahua, norte) a Estados Unidos con equipos de cómputo y electrónicos.

"La expectativa es ambiciosa y las agencias aduanales de México y EEUU creen que esto puede resultar en una reducción de hasta 80% de tiempos de espera", dijo Videgaray al apuntar que, dependiendo de su funcionamiento, luego se evaluará ampliar este programa en los principales puntos fronterizos.

México es el tercer socio comercial de Estados Unidos, detrás de China y Canadá, con unos 500.000 millones de dólares al año en intercambios que, en un 70%, se llevan a cabo a través de la frontera común, la más transitada del mundo con 350 millones de personas al año.

csc/lth/lb

El ministerio anticorrupción mexicano resolvió que ni el presidente, Enrique Peña Nieto, ni el ministro de Hacienda, Luis Videgaray, incurrieron en conflicto de intereses por la compra de lujosas casas a empresas que después lograron millonarios contratos públicos.

"Se determinó que no existe conflicto de interés ya que ni el licenciado Peña Nieto ni el doctor Videgaray incurrieron en alguna acción parcial relacionada con las atribuciones que les corresponde", dijo el viernes el ministro de Función Pública, Virgilio Andrade, al dar a conocer los resultados de su investigación.

Inmediatamente la oposición tachó la investigación de "burla", mientras Peña Nieto dijo que demuestra que actuó apegado a la ley, aunque también pidió disculpas a los ciudadanos indignados por sus operaciones inmobiliarias.

La indagatoria se derivó del escándalo generado en noviembre pasado, cuando un reporte periodístico reveló que la primera dama, Angélica Rivera, había adquirido una mansión de más de tres millones de dólares a un importante contratista gubernamental meses antes de la victoria electoral de Peña Nieto en julio de 2012.

Posteriormente se conoció que el propio Peña Nieto y su ministro Videgaray habían hecho compras similares en el pasado.

Peña Nieto negó cualquier irregularidad pero para enfrentar la polémica, y en medio de una crisis política por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pidió en febrero a Andrade que investigara los contratos públicos a esas empresas para determinar si fueron beneficiadas en los procesos de otorgamiento.

Andrade, que dio por concluido el caso, determinó que no hubo conflicto de intereses ya que todas las casas fueron declaradas y adquiridas antes de que Peña Nieto y Videgaray fueran funcionarios federales y las condiciones de compra de las viviendas no fueron modificadas posteriormente a su favor.

Ni al presidente ni al ministro de Hacienda les "corresponde participar en contrataciones", dijo Andrade durante una rueda de prensa de casi tres horas.

Según el funcionario, se interrogó por escrito a 111 servidores públicos involucrados en el otorgamiento de 33 contratos públicos a los contratistas, quienes negaron haber recibido orden o presiones para favorecer a esas empresas.

- "Juez y parte" -

La investigación de Andrade ha enfrentado suspicacias desde el inicio porque se trata de un miembro del gabinete de Peña Nieto, tuvo cargos de representación por el partido oficialista PRI y tiene una relación personal con Videgaray.

"¿Quién puede creer en la versión de quien es juez y parte?", preguntó en Twitter el presidente del izquierdista PRD, Carlos Navarrete.

Esta investigación "es una burla que ofende a los mexicanos y confirma la impunidad en nuestro país", denunció el nuevo líder del PAN (conservador), Ricardo Anaya.

Andrade negó que su investigación sufra de falta de credibilidad y dijo que las indagatorias no estarán sólo a disposición de un panel de expertos para su revisión, como estaba previsto en un inicio, sino que el expediente será público.

Esta investigación "demuestra que la conducta tanto de mi esposa y la mía estuvieron plenamente apegadas a la ley", recalcó Peña Nieto en un evento público.

"Sin embargo, estoy consciente y reconozco que estos acontecimientos dieron lugar a interpretaciones que lastimaron e incluso indignaron a muchos mexicanos. A todos ellos les ofrezco una sincera disculpa", expresó.

- Tren chino -

En su exposición, Andrade recalcó que las compras de las tres viviendas fueron hechas con el patrimonio personal de Peña Nieto, Videgaray y Rivera, una famosa exactriz de telenovelas mexicana.

La mansión de Rivera está situada en Ciudad de México y fue adquirida a una empresa propiedad del Grupo Higa por un precio de 54 millones de pesos (3,2 millones de dólares en la actualidad) en enero de 2012.

La revelación de la compra se dio días después de que el gobierno cancelara abruptamente una millonaria adjudicación para la construcción de un tren de alta velocidad a un consorcio liderado por la empresa china Railway Construction en el que también estaba el Grupo Higa.

Ante la polémica por esta compra, Rivera anunció que, para acabar con las sospechas, renunciaba a la compra de la vivienda, lo que hizo en diciembre, según dijo Andrade.

- 33 contratos -

Videgaray también compró a una compañía del empresario Juan Armando Hinojosa, propietario del Grupo Higa, una vivienda en un exclusivo complejo de golf de Malinalco (centro) por 7,5 millones de pesos (442.000 dólares).

El ministro recalcó que la compra se hizo en octubre de 2012, dos meses antes de que Peña Nieto asumiera la presidencia. Entonces Videgaray era el principal candidato para el ministerio de Hacienda al ser hombre de máxima confianza del mandatario.

Por último, la investigación también analizó la compra de una casa por Peña Nieto a otra empresa contratista -que tiene como accionista a Ricardo Arturo San Román- en la turística localidad de Ixtapan de la Sal (centro), cuando el presidente iniciaba entonces su periodo como gobernador del Estado de México (2005-2011).

Andrade detalló que empresas de Hinojosa y San Román recibieron 33 contratos en obras públicas y servicios por el gobierno de Peña Nieto (2012-2018), que suponen el 0,017% del monto total de los contratos públicos desde el inicio de la presidencia.

AFP