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El secretario general del sindicato Confederación General del Trabajo, Philippe Martínez (i), estrecha la mano del presidente de Francia, Emmanuel Macron, tras su reunión el 23 de mayo de 2017 en París para tratar la reforma laboral

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El presidente francés, Emmanuel Macron, lanza este martes consultas para llevar a cabo una delicada reforma del Código del Trabajo, primer gran proyecto de su quinquenio, recibiendo a sindicatos y a patronal que llegan con expectativas radicalmente opuestas.

El jefe de Estado, que acaba de asumir el cargo hace diez días, quiere flexibilizar rápidamente el derecho laboral usando este verano boreal el procedimiento acelerado de las ordenanzas, que permiten evitar los largos debates ante las dos cámaras del parlamento.

El desempleo es endémico en Francia desde hace numerosos años y, aunque en vías de retroceso, sigue afectando al 9,6% de la población activa.

El proyecto encanta a la patronal, pero preocupa a los sindicatos, que ya se movilizaron masivamente en 2016 contra una anterior reforma laboral que flexibilizaba las normas.

Aquella reforma provocó seis meses de rechazo social, con 13 jornadas de huelgas y manifestaciones, muchas de ellas violentas.

- Sindicatos y patronal -

Macron recibió este martes por la mañana a los tres principales sindicatos, CFDT, CGT y Fuerza obrera (FO), y luego a Pierre Gattaz, máximo responsable de la principal organización patronal, el Medef.

Gattaz también aboga por ir "rápido". "La reforma del mercado de trabajo es un tema mayor para la Francia de hoy. Hagámoslo con transparencia y concertación, pero rápidamente", dijo.

En cambio los sindicatos temen los efectos de la reforma. "Una reforma apresurada del código de trabajo sería contraproducente" dijo Laurent Berger, secretario general de la CFDT. "No va a funcionar si Emmanuel Macron quiere pasar en fuerza", advirtió.

Philippe Martinez, de la CGT, criticó por su lado el "método" de las ordenanzas, aunque precisó que es una "primera toma de contacto, no el inicio de la negociación".

"Hay margen de maniobra" afirmó por su lado Jean-Claude Mailly, de FO.

Los sindicatos temen que esta reforma traiga retrocesos en los derechos de los trabajadores, aunque su contenido no haya sido aún precisado.

Las propuestas de Macron --ya explicadas en su campaña electoral-- tienen como objetivo esencial "liberar" la actividad de las empresas.

En este sentido, las normas laborales se fijarían a nivel de cada empresa, según sus peculiaridades, en lugar de lo estipulado a nivel de los grandes sectores de actividad.

Los detractores de la medida alegan que ello facilitaría el "dumping social" entre empresas.

El objetivo de la reforma es también limitar las indemnizaciones que perciben los empleados en caso de despido improcedente. La medida, deseada por la patronal, es muy criticada por los sindicatos.

- Calendario y método -

Las reuniones iniciadas este martes se celebrarán hasta el lunes "para tratar sobre las grandes líneas del calendario y el método de las conversaciones", indicó por su lado la oficina del primer ministro francés, Edouard Philippe.

En todo caso, Macron se mantendrá firme en lo que respecta al método de proceder por ordenanzas. "Su agenda social y sus convicciones fueron ampliamente expresadas durante la campaña (electoral) por lo que los franceses y los sindicatos ya las conocen" indicó la presidencia.

El portavoz del gobierno, Christophe Castaner, advirtió por su lado a los sindicatos contra cualquier intento de "paralizar Francia", cuando aún permanece fresco en las memorias el interminable conflicto social que generó el año pasado la ley laboral del gobierno socialista.

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